Capítulo 672: Perdido en la Oscuridad del Olvido

Me encuentro en el nivel sesenta y dos de los backrooms, un lugar desolado y oscuro conocido como el Vacío del Olvido. Esta esfera inquietante es un laberinto de tinieblas donde la memoria se desvanece y la realidad se desdibuja. Llegué aquí tras superar las trampas del nivel sesenta y uno, ansioso por descubrir lo que yace en las profundidades de este mundo olvidado.

El espacio en el nivel sesenta y dos está sumido en una penumbra perpetua. No hay puntos de referencia ni indicaciones claras de camino. La única compañía son las sombras danzantes que se deslizan por las paredes, jugando con mi mente y desorientándome aún más. Es un lugar que desafía la lógica y la comprensión, donde el tiempo parece diluirse en la oscuridad.

Las dificultades en el Vacío del Olvido son abrumadoras. A medida que avanzo, mis recuerdos se desvanecen gradualmente, como si estuvieran siendo arrastrados por las sombras. Olvido mi nombre, mi pasado y mis propias motivaciones. Es una lucha constante contra la amnesia que amenaza con consumir mi identidad.

Además, una entidad desconocida acecha en la oscuridad del nivel sesenta y dos. Su presencia se percibe como un susurro gélido en el aire, un escalofrío que recorre mi espalda. Aunque no puedo verla claramente, siento su presencia malévola, alimentándose de los recuerdos perdidos y buscando atraparme en la espiral del olvido eterno.

En un encuentro cercano con la entidad, logro esquivarla cuando percibo su sombra retorciéndose en el rabillo de mi ojo. La vislumbro como una figura alargada y sin rostro, con extremidades angulosas que se desvanecen en la oscuridad. Su mera presencia es aterradora, pero confío en mi instinto para evadir su alcance.

Mientras lucho por encontrar una salida en medio de la oscuridad y el olvido, descubro una puerta misteriosa en un rincón oscuro. Parece ser mi única oportunidad de escapar de este nivel desolado. Sin vacilar, avanzo hacia ella, guiado por una intuición inexplicable.

Al atravesar la puerta, la luz se despliega ante mí, dispersando las sombras y devolviendo la claridad a mi mente. Me encuentro en el nivel sesenta y tres, una nueva etapa en mi travesía por los backrooms. El Vacío del Olvido se desvanece en la distancia, pero la amenaza de la entidad desconocida sigue latente en mi memoria.

Continuará…