Capítulo 117: Más Allá de la Realidad

Me encuentro en el nivel sesenta y cinco de los backrooms, conocido como el Umbral de la Locura. Este lugar es un abismo sin forma y sin límites, donde la realidad se desvanece y la mente se pierde en la oscuridad. Llegué aquí después de sobrevivir al Abismo de las Almas, buscando respuestas en los rincones más profundos de este laberinto interdimensional.

El espacio en el nivel sesenta y cinco es una distorsión caótica de lo conocido. Las paredes parecen moverse y ondularse, adoptando formas grotescas y desorientadoras. El suelo es una superficie inestable que tiembla con cada paso, como si el propio vacío intentara devorarme. Es un entorno hostil que desafía mi percepción y pone a prueba mi cordura.

Las dificultades en el Umbral de la Locura son inimaginables. La realidad se desvanece a mi alrededor, y la sensación de estar perdido en un infinito mar de vacío me consume. Mi mente se ve acosada por alucinaciones y susurros insidiosos, susurros que me incitan a abandonar toda esperanza y dejarme llevar por la locura.

En medio de la confusión, una entidad desconocida emerge de las sombras del nivel sesenta y cinco. Su presencia es abrumadora, una masa informe y temible que parece desafiar las leyes mismas del universo. Sus ojos resplandecen con un brillo siniestro y sus extremidades se retuercen y contorsionan sin razón aparente.

En un enfrentamiento cercano con la entidad, logro esquivarla aprovechando su tamaño y forma cambiantes. Su cuerpo parece una amalgama de sombras y oscuridad, sin una forma definida. Su mera presencia ejerce una presión abrumadora sobre mí, pero mi determinación me impulsa a seguir adelante.

Mientras luchaba por encontrar una salida en medio del caos y la distorsión, percibo un destello de luz en la distancia. Era una pequeña brecha en la realidad, una oportunidad para escapar del Umbral de la Locura. Con cada paso, siento cómo la entidad se desvanece en la niebla del vacío, incapaz de seguirme más allá de los límites de este nivel.

Finalmente, atravieso la brecha y emergo en el nivel sesenta y seis, dejando atrás el Umbral de la Locura. Aunque la amenaza de la entidad desconocida sigue latente en mi memoria, estoy un paso más cerca de desentrañar los secretos profundos de los backrooms y encontrar una salida a mi realidad perdida.

Continuará…