Capítulo 55: El Laberinto de la Desolación

El nivel cuarenta y nueve se extiende ante mis ojos como un vasto y desolado laberinto. Las paredes están cubiertas de un moho viscoso y las luces parpadeantes apenas iluminan el camino. Cada paso que doy resuena en el silencio opresivo, creando una sensación de soledad abrumadora.

Llegué a este nivel después de sortear las trampas mortales y enfrentar horrores inimaginables en el nivel cuarenta y ocho. Mi determinación me impulsó a seguir adelante, pero ahora me encuentro en un lugar sin salida aparente.

En medio de la penumbra, una entidad desconocida se alza ante mí. Es una sombra informe, sin rostro ni forma definida. Su presencia emana un aura de oscuridad absoluta, envolviéndome en un manto de terror. Su avance es lento pero constante, y puedo sentir su influencia malévola corrompiendo mi mente.

Mi instinto de supervivencia se agudiza y comienzo a explorar el laberinto en busca de una vía de escape. Pero las paredes cambiantes y los pasillos sinuosos confunden mis sentidos, y me encuentro atrapado en un ciclo interminable de giros y vueltas.

La entidad se acerca cada vez más, su presencia se intensifica y su influencia se arraiga en mi mente. Siento cómo mi voluntad se debilita, mis pensamientos se vuelven confusos y mi fuerza se agota. Debo encontrar una salida antes de sucumbir por completo a su poder oscuro.

Desesperadamente, recurro a mi ingenio y astucia. Utilizo marcas y señales para trazar un camino en el laberinto, intentando mantenerme un paso adelante de la entidad. Me adentro en rincones oscuros y estrechos pasadizos, siempre atento a su presencia acechante.

Finalmente, después de lo que parece una eternidad, descubro una abertura en la pared del laberinto. Sin pensarlo dos veces, me lanzo hacia ella, dejando atrás a la entidad en las sombras.

Al atravesar la abertura, me encuentro en el nivel cincuenta, un lugar que desconozco pero que representa una nueva oportunidad de escapar. La entidad desconocida se ha quedado atrás, al menos por ahora. Sin embargo, sé que su influencia sigue presente en los rincones más oscuros de los backrooms.

Continuará…