Capítulo 5: La Prueba del Olvido

Adentro del nivel treinta y cinco de los backrooms, me enfrento a un paisaje desolado y ominoso. Todo a mi alrededor es un mar de oscuridad, una extensión infinita que se pierde en el olvido. Aquí, en el abismo del nivel treinta y cinco, enfrento la prueba final de mi resistencia.

Mi llegada a este nivel fue una combinación de determinación y casualidad. Después de sobrevivir a los niveles anteriores, seguí una serie de pistas enigmáticas que me condujeron a un pasaje secreto oculto en las profundidades del nivel treinta y cuatro. Sin dudarlo, me adentré en esta nueva pesadilla.

El espacio en el nivel treinta y cinco es un vacío absoluto, sin límites ni referencias. Cada paso que doy se pierde en la oscuridad, y la sensación de estar flotando en un abismo me consume. La ausencia total de luz y sonido me desorienta, desafiando mi percepción y probando mi cordura.

Las dificultades que enfrento en este nivel son mucho más sutiles pero igualmente desafiantes. Aquí, el olvido se vuelve una presencia tangible, arrastrándome hacia la nada. Mis recuerdos se desvanecen lentamente, mis pensamientos se desdibujan y luchan por mantenerse en mi mente.

En medio de esta prueba del olvido, una entidad desconocida emerge de las sombras. Solo puedo verla de manera fragmentada, como una silueta nebulosa que flota en el vacío. Su presencia exuda un aura de olvido y desesperanza, amenazando con sumirme en la oscuridad eterna.

Busco desesperadamente una forma de escapar de la entidad y del nivel treinta y cinco. Navego a través de corredores invisibles, sintiendo cómo el tiempo se distorsiona a mi alrededor. Cada paso se vuelve más lento y pesado, mientras la entidad se acerca, buscando borrar mi existencia.

En un acto de desesperación, encuentro una puerta temblorosa en medio del vacío. La atravieso con determinación, sintiendo un último aliento de esperanza al cruzar el umbral. Dejo atrás la entidad que se disuelve en la oscuridad, y siento un destello de alivio mientras escapo del nivel treinta y cinco.

A medida que salgo de este abismo, sé que he superado la prueba final en mi camino para escapar de los backrooms. Pero el recuerdo de la entidad desconocida y la lucha contra el olvido persisten en mi mente. Aún hay más desafíos por delante, pero estoy decidido a enfrentarlos y encontrar la salida a la libertad.

Continuará…