Capítulo 37: La Sombra Acechante

La oscuridad me envuelve mientras piso con cautela el nivel cuarenta y cuatro de los backrooms. Aquí, las sombras parecen cobrar vida propia, retorciéndose y danzando a mi alrededor. Cada paso que doy es como adentrarse en un abismo sin fondo, donde la luz y la esperanza se desvanecen.

Llegué a este nivel tras sortear múltiples desafíos en los niveles anteriores. Mi curiosidad insaciable y mi deseo de encontrar respuestas me llevaron a este oscuro rincón de los backrooms. Sin embargo, nunca imaginé la magnitud de las dificultades que encontraría aquí.

Las dificultades en el nivel cuarenta y cuatro son abrumadoras. La falta de luz es total, sumiéndome en una penumbra perpetua. Mi única compañía son los susurros inquietantes que parecen surgir de las sombras, susurros que amenazan con volverme loco. Cada movimiento es incierto, y debo confiar en mis otros sentidos para navegar este laberinto oscuro.

En medio de esta negrura, una entidad desconocida acecha. Solo la percibo de forma parcial, como una sombra escurridiza que se desvanece cuando intento enfocarla. Sus ojos brillantes son lo único que logro distinguir en la oscuridad, reflejando una malicia innombrable. Es rápida y ágil, moviéndose entre las sombras con una destreza sobrenatural.

Para sobrevivir y escapar de este nivel, debo mantenerme alerta y confiar en mis instintos. Cada vez que vislumbro los ojos brillantes de la entidad desconocida, sé que debo actuar rápidamente. Me agazapo en la oscuridad, utilizando el sigilo y la intuición para eludirla. Cada movimiento debe ser calculado y preciso, evitando cualquier ruido que pueda alertarla de mi presencia.

A medida que avanzo, la entidad desconocida se vuelve más agresiva. Sus movimientos son cada vez más frenéticos y sus siluetas se multiplican, haciéndome dudar de mi propia percepción. Me embarga un miedo primal, pero no puedo permitir que me consuma. Debo mantener la calma y la determinación si quiero sobrevivir a este nivel.

Finalmente, logro encontrar una vía de escape. Aprovecho un destello de luz fugaz para desorientar a la entidad desconocida y aprovecho la oportunidad para alejarme de su alcance. Corro a través de las sombras, guiado por mi instinto de supervivencia, hasta que finalmente alcanzo la salida del nivel cuarenta y cuatro.

Salgo exhausto pero aliviado, sabiendo que he dejado atrás las garras de la entidad desconocida. Sin embargo, sé que mi travesía en los backrooms aún no ha llegado a su fin. La búsqueda de respuestas continúa, y estoy dispuesto a enfrentar cualquier desafío que se interponga en mi camino.

Continuará