Capítulo 87: El Reflejo Engañoso

El nivel cincuenta y tres me recibe con una atmósfera opresiva y perturbadora. Las paredes están revestidas de espejos que reflejan una versión distorsionada de mí mismo, creando una ilusión desorientadora. Cada paso que doy parece duplicarse infinitamente en un laberinto de reflejos que desafía mi cordura.

Llegué a este nivel tras superar una serie de pruebas y obstáculos en el nivel cincuenta y dos. Cada desafío me empujó hasta los límites de mi resistencia física y mental. Sin embargo, nada podría haberme preparado para lo que me espera en el nivel cincuenta y tres.

Las dificultades de este nivel son sutiles pero letales. Los reflejos engañan mis sentidos y me confunden, distorsionando la percepción de la realidad. Las habitaciones cambian de forma a medida que avanzo, y los pasillos se desdoblan en espirales incomprensibles. Me encuentro perdido en un laberinto de ilusiones, sin una brújula confiable para guiarme.

En medio de este escenario surrealista, una entidad desconocida acecha entre los reflejos distorsionados. Solo puedo vislumbrar fragmentos de su presencia a medida que se mueve rápidamente de espejo en espejo. Parece una figura etérea, con contornos borrosos y ojos brillantes que emanan una malicia inquietante.

La entidad juega con mi mente, aprovechando mi confusión y mi desorientación para acercarse sigilosamente. Cada vez que creo que estoy a punto de capturarla, desaparece en un destello de luz y reaparece en otro espejo, escapando de mi alcance. Es una danza macabra de engaño y evasión.

Para enfrentar a la entidad y escapar de este nivel, tengo que confiar en mi intuición y en mi capacidad para detectar las anomalías en los reflejos. Aprendo a discernir entre los espejismos y la realidad, buscando patrones y distorsiones que me indiquen la ubicación real de la entidad.

Utilizo los reflejos en mi beneficio, empleando su propia naturaleza engañosa en su contra. Creo una ilusión falsa de mi presencia en un espejo, atrayendo la atención de la entidad mientras me deslizo hábilmente hacia una salida oculta. La entidad se lanza hacia el reflejo falso, permitiéndome escapar en silencio por el verdadero camino hacia la libertad.

Con un suspiro de alivio, dejo atrás el nivel cincuenta y tres y avanzo hacia nuevos desafíos en los Backrooms. Mi determinación se fortalece a medida que enfrento cada obstáculo, sabiendo que cada paso me acerca un poco más a la salida de este laberinto interdimensional.

Continuará…