Capítulo 19: Reflejos Engañosos

Mis pasos resonaron en el silencio mientras ingresé al nivel cuarenta y cinco de los backrooms. Pero lo que encontré fue muy diferente a lo que había experimentado antes. El espacio se transformó en un laberinto de espejos que distorsionaban mi percepción y desafiaban mi cordura.

Llegué al nivel cuarenta y cinco en busca de respuestas, impulsado por la esperanza de descubrir la verdad detrás de los misterios de los backrooms. Sin embargo, este nivel resultó ser uno de los más desafiantes hasta ahora.

El laberinto de espejos es un entorno caótico y engañoso. Cada paso que doy crea múltiples reflejos de mí mismo, distorsionando mi imagen y haciéndome dudar de mi propia existencia. Las paredes están cubiertas de espejos que reflejan imágenes deformadas, creando un laberinto interminable de ilusiones y confusión.

Las dificultades en el nivel cuarenta y cinco son abrumadoras. La realidad se vuelve difusa y el tiempo parece perder su significado. Me encuentro atrapado en un bucle de pasillos y reflejos, donde cada decisión me lleva más profundamente en la distorsión.

En medio de este laberinto, una entidad desconocida hace su aparición. Aunque solo puedo vislumbrarla parcialmente en los reflejos distorsionados, su presencia es inquietante. Parece moverse con una agilidad sobrenatural, siempre acechando en las sombras del laberinto. Su figura se contorsiona y distorsiona, creando una imagen aterradora y desconcertante.

Para escapar de este nivel, debo aprender a navegar entre los espejos y descifrar las ilusiones que me rodean. Cada paso debe ser cuidadosamente considerado, ya que un movimiento en falso podría llevarme aún más lejos en el laberinto. Me apoyo en mi intuición y en los pequeños detalles que se mantienen consistentes a través de los reflejos deformados.

Cuando la entidad desconocida aparece, debo confiar en mis instintos y actuar rápidamente. Esquivarla requiere un juego de paciencia y agilidad, ya que sus movimientos impredecibles y su naturaleza distorsionada la hacen casi imposible de seguir. Aprovecho los momentos de confusión y caos en el laberinto para desvanecerme entre los reflejos y evadir su alcance.

Después de una larga travesía entre las ilusiones y los engaños del nivel cuarenta y cinco, finalmente encuentro una salida. Rompo la barrera de los espejos y salgo del laberinto, exhausto pero lleno de determinación. A medida que dejo atrás la distorsión y las sombras, siento que estoy un paso más cerca de desentrañar los secretos de los backrooms.

Continuará…