Capítulo 811: Entre Espejismos y Engaños

Me encuentro en el nivel sesenta y tres de los backrooms, un lugar enigmático conocido como el Laberinto de la Ilusión. Esta dimensión distorsionada es un desafío constante para mis sentidos, donde la realidad se desvanece y los espejismos se entrelazan. Llegué aquí tras superar los peligros del Vacío del Olvido, buscando respuestas y una salida de este laberinto interminable.

El espacio en el nivel sesenta y tres se presenta como un paisaje surrealista. Las paredes están cubiertas de espejos distorsionados que reflejan imágenes confusas y engañosas. Cada paso que doy parece llevarme a una nueva ilusión, donde las formas se retuercen y el tiempo se desvanece en un remolino de incertidumbre. Es un lugar que desafía mi percepción y me sumerge en un mar de confusión.

Las dificultades en el Laberinto de la Ilusión son abrumadoras. Los espejismos me rodean, creando falsos caminos y puertas que conducen a la nada. La realidad se desdibuja a mi alrededor, haciendo que cada elección sea una apuesta arriesgada. No puedo confiar en mis propios sentidos, ya que la ilusión se entrelaza con la verdad y los engaños se vuelven indistinguibles.

Además, una entidad desconocida acecha entre los espejos del nivel sesenta y tres. Su presencia se manifiesta como un destello fugaz, una sombra que se desvanece en un instante. Aunque apenas puedo vislumbrarla, siento su malicia y su deseo de arrastrarme aún más en la oscuridad de este laberinto retorcido.

En un encuentro cercano con la entidad, logro esquivarla cuando su figura se desvanece en un espejo quebrado. Solo puedo describirla como una sombra alargada, con extremidades angulares que se retuercen en formas imposibles. Su presencia es intimidante, pero confío en mi intuición para evitar su alcance y mantenerme un paso adelante.

Mientras luchaba por encontrar una salida entre los espejismos y los engaños, descubrí un patrón en las distorsiones reflejadas. Seguí la secuencia de los espejos rotos y los reflejos invertidos hasta encontrar una puerta oculta. Era mi única oportunidad de escapar de este laberinto de ilusiones. Sin dudarlo, me adentré en la puerta, confiando en mi perseverancia y determinación.

Al atravesar la puerta, emergí en el nivel sesenta y cuatro, dejando atrás el Laberinto de la Ilusión. Aunque la amenaza de la entidad desconocida sigue latente en mi memoria, estoy un paso más cerca de descubrir los secretos ocultos de los backrooms y encontrar una salida a mi realidad perdida.

Continuará…