Capítulo 10: Sumido en la Oscuridad Absoluta

En el nivel cuarenta de los backrooms, me encuentro en un abrazo asfixiante de sombras, donde la oscuridad absoluta consume todo a mi alrededor. Aquí, en este reino sin luz, enfrento desafíos que desafían mi resistencia y amenazan con sumergirme en la desesperación. Mi lucha por sobrevivir se intensifica mientras me adentro en este abismo oscuro y desconocido.

Mi llegada al nivel cuarenta fue un camino lleno de angustias y peligros. Siguiendo pistas inquietantes y navegando a través de pasajes cada vez más inquietantes, me encontré en un umbral oscuro que llevaba al siguiente nivel. Sin saber lo que me esperaba, me adentré valientemente en la penumbra.

El espacio en el nivel cuarenta es un vacío absoluto, una ausencia total de luz y forma. Cada paso que doy es como caminar en un abismo sin fin, donde la noción de dirección se desvanece y la sensación de estar atrapado en un infinito vacío se apodera de mí. La falta de puntos de referencia es una prueba desalentadora para mis sentidos.

Las dificultades que enfrento en este nivel son abrumadoras. La oscuridad absoluta desafía mi capacidad de orientación y me sumerge en una sensación de desesperación y aislamiento. El miedo acecha en cada rincón de mi mente mientras lucho por mantener la cordura en medio de la negrura insondable.

En medio de esta penumbra, una entidad desconocida surge de las sombras. Solo puedo captarla de manera parcial, como una presencia etérea que se desplaza sin rumbo fijo. Sus contornos parecen desvanecerse en la oscuridad misma, evocando una sensación de malestar y opresión en mi ser.

Busco desesperadamente una salida de este nivel, extendiendo mis manos en busca de algo tangible en la oscuridad. Me desplazo con cautela, esquivando la entidad que se desvanece y reaparece entre las sombras, dejando un rastro fugaz de su existencia. Cada paso es una lucha contra la opresión de la negrura y una prueba de resistencia mental.

En un momento crucial, diviso un destello tenue de luz en la distancia. Me impulso hacia él, dejando atrás a la entidad que se disuelve en las sombras. Escapo del nivel cuarenta, pero sé que las huellas de esta odisea en la oscuridad perdurarán en mi ser.

Mientras salgo de este abrazo de sombras, sé que aún quedan desafíos por delante. La entidad desconocida y la oscuridad implacable persisten en los rincones más profundos de los backrooms. Pero estoy decidido a resistir, a encontrar una salida y abrazar la luz antes de que la oscuridad me consuma por completo.

Continuará…