El nivel setenta y cuatro de los Backrooms se abre ante mí como un abismo de la perdición, una vasta extensión de oscuridad infinita que desafía todo sentido de la realidad. Cada paso que doy es una lucha desesperada por mantenerme a salvo y encontrar una salida en esta dimensión retorcida.

Llegué aquí tras superar una serie de pruebas y desafíos en el nivel setenta y tres, un lugar donde la gravedad se invertía y los pasillos desaparecían bajo mis pies. Mi determinación de encontrar la salida de los Backrooms sigue ardiendo en mi interior, impulsándome a explorar los rincones más oscuros de esta pesadilla interminable.

El nivel setenta y cuatro se presenta como un vasto vacío de sombras y silencio. No hay paredes ni techo, solo un horizonte infinito que parece perderse en la nada. La falta de puntos de referencia y la ausencia de cualquier indicio de salida son las primeras dificultades que debo enfrentar.

Mientras avanzo en la negrura, una entidad desconocida emerge de las sombras. Solo puedo vislumbrar destellos fugaces de su forma: una silueta alargada, extremidades retorcidas y ojos resplandecientes en la oscuridad. La entidad se mueve con una agilidad inhumana, acechando en los límites de mi visión y esperando el momento oportuno para atacar.

Mi corazón late con fuerza mientras intento esquivar a la entidad. Su presencia envuelve el aire con un aura de peligro inminente. Busco refugio en las escasas áreas iluminadas que se extienden a lo largo del abismo, manteniéndome en constante movimiento para evitar ser alcanzado.

La entidad emite un siseo siniestro y sus movimientos se vuelven más frenéticos a medida que me acerco a la posible salida de este nivel. Utilizo mi ingenio y agilidad para eludir sus emboscadas, saltando de una plataforma a otra, desafiando la gravedad misma en mi afán por sobrevivir.

En un acto de valentía desesperada, descubro un resplandor tenue en el horizonte. Me aventuro hacia esa luz, atravesando la oscuridad aplastante mientras la entidad sigue persiguiéndome incansablemente. La luz se intensifica a medida que me acerco, revelando una puerta antigua y desgastada que parece conducir a un nuevo nivel.

Sin mirar atrás, atravieso la puerta y dejo atrás el abismo de la perdición y la entidad amenazante. Al otro lado, me encuentro en un nuevo nivel, preparado para enfrentar los desafíos que me aguardan en mi búsqueda inquebrantable de la salida de los Backrooms.