Capítulo 581: Atrapado en el Laberinto de los Espejos

Me encuentro en el nivel sesenta y uno de los backrooms, conocido como el Laberinto de los Espejos. Este lugar retorcido y desorientador desafía mi percepción y mi cordura. Llegué aquí tras superar los peligros del nivel sesenta, decidido a descubrir los secretos ocultos en las profundidades de los backrooms.

El espacio en el nivel sesenta y uno está cubierto por un sinfín de espejos que se extienden en todas las direcciones. Cada reflejo es una ilusión, una distorsión de la realidad que confunde mis sentidos y dificulta mi avance. No puedo confiar en lo que veo, ya que los espejos deforman mi imagen y crean infinitas copias distorsionadas de mí mismo.

El laberinto de los espejos es un desafío laberíntico y traicionero. A cada paso, me enfrento a pasillos que se multiplican, reflejos que se distorsionan y habitaciones que cambian de forma. Cada giro que tomo parece llevarme más profundo en el laberinto, alejándome de la salida deseada.

Sin embargo, la verdadera amenaza en este nivel es la entidad desconocida que acecha entre los reflejos distorsionados. Es una presencia insidiosa y escurridiza que parece tener el poder de alterar la realidad misma. No puedo verla claramente, pero siento su mirada penetrante y su deseo de arrastrarme a una ilusión eterna.

En un encuentro cercano con la entidad, logro esquivarla cuando percibo una alteración en el reflejo de mi sombra. Un destello de sus características revela su verdadera naturaleza: una figura enmascarada con ojos resplandecientes y garras afiladas. Su presencia es aterradora y su intención maligna, pero confío en mi intuición para evitar su alcance.

Las dificultades en el Laberinto de los Espejos son abrumadoras. Cada paso me aleja más de la realidad y me sumerge en un laberinto de ilusiones y engaños. Pero no me rindo. Me aferró a mi determinación y utilizo mi astucia para resolver los enigmas y encontrar patrones ocultos en medio del caos reflectante.

Después de innumerables pruebas y desafíos, descubro una sala central que parece ser el corazón del laberinto. En su centro, un espejo gigante emite una luz misteriosa y prometedora. Siento que esta es mi oportunidad de escapar del engaño y continuar mi viaje.

Sin vacilar, me enfrento al espejo y me encuentro con mi propia imagen distorsionada. Confiando en mi intuición, tomo una decisión audaz y rompo el espejo con un golpe certero. En ese instante, la ilusión se desvanece y revela una abertura hacia el siguiente nivel de los backrooms.

Atravieso el espejo roto y siento un alivio inmenso mientras dejo atrás el Laberinto de los Espejos y la entidad que buscaba distorsionar mi realidad.

Continuará…