Capítulo 66: Abismo en la Oscuridad

Siento cómo el frío cala hasta los huesos mientras me adentro en el nivel sesenta y seis de los Backrooms. Un escalofrío recorre mi espina dorsal al pisar el suelo desgastado y escuchar el eco de mis propios pasos en el vacío. Este nivel es un laberinto de habitaciones decadentes y pasillos interminables, envueltos en una oscuridad opresiva que parece devorarlo todo.

Llegué aquí después de una serie de pasajes oscuros y una travesía por el nivel sesenta y cinco, donde las paredes comenzaron a distorsionarse y desvanecerse en sombras inquietantes. Cada paso fue una lucha para mantener la cordura y encontrar un camino seguro hacia adelante. Pero finalmente, aquí estoy, enfrentando el desafío del nivel sesenta y seis.

Las dificultades no tardaron en aparecer. Los pasillos se retuercen y se bifurcan sin sentido aparente, confundiéndome y desorientándome a cada paso. Las habitaciones, una vez vibrantes y llenas de vida, ahora son meras cáscaras desgastadas, con muebles desmoronados y una sensación de abandono eterno.

En mi desesperación por encontrar una salida, me encuentro con una entidad desconocida. Solo puedo percibir una presencia, una sombra oscura y veloz que se desliza por los pasillos, evitando ser vista en su totalidad. Mi corazón se acelera mientras intento comprender qué es y qué quiere de mí. Parece una entidad retorcida, deformada por la oscuridad misma que reina en este nivel. Logro evadirla por ahora, pero sé que debo tener cuidado, ya que parece estar al acecho, esperando su oportunidad para atraparme.

Continúo mi travesía por este abismo en la oscuridad, buscando una salida desesperadamente. Me aferro a cualquier destello de esperanza, a cualquier indicio de luz en medio de la penumbra. Cada giro y cada elección son cruciales, ya que puedo pasar de habitaciones vacías a encuentros aterradores con esa entidad siniestra.

Después de lo que parece una eternidad, encuentro una puerta entreabierta. La luz tenue se filtra desde el otro lado, invitándome a tomar un respiro y escapar de esta pesadilla. A medida que me acerco, puedo sentir cómo la oscuridad intenta arrastrarme hacia atrás, pero mi determinación es más fuerte. Cruzar ese umbral es mi única oportunidad de salir.

Con un último esfuerzo, me lanzo a través de la puerta y la cierro tras de mí. Me encuentro en un nivel completamente distinto, aunque no estoy seguro de cuál es. La tensión disminuye, pero no puedo evitar mirar hacia atrás, sabiendo que la entidad sigue ahí, acechando en las sombras.