En el nivel doscientos veinte y cuatro de los Backrooms, me encuentro sumergido en un espacio oscuro y lúgubre conocido como el Abismo de las Sombras Eternas. Este lugar medieval está envuelto en una penumbra perpetua, donde las sombras parecen cobrar vida y danzan siniestramente por los pasillos y corredores.

Para acceder al nivel doscientos veinte y cuatro, he tenido que descender por una serie de escaleras ocultas en una antigua torre de observación. Estas escaleras se encuentran protegidas por trampas y guardias fantasmales, requiriendo destreza y astucia para evitar su peligro.

Las dificultades en este nivel son asfixiantes. El Abismo de las Sombras Eternas está infestado de criaturas de pesadilla que acechan en las profundidades. Estas entidades oscuras se alimentan de la luz y están ansiosas por atrapar a los desprevenidos viajeros en sus garras etéreas.

Para sobrevivir y salir de este nivel, debo confiar en mi ingenio y valentía. Las sombras son mi enemigo principal, ya que pueden envolverme y debilitarme si no tengo precaución. Debo utilizar antorchas y hechizos luminosos para mantener a raya las sombras y despejar mi camino.

Sin embargo, en medio de esta oscuridad, aparece una entidad aterradora conocida como el Abisal de las Pesadillas. Esta criatura se manifiesta como una sombra grotesca con tentáculos retorcidos y ojos ardientes. Su presencia desencadena temor y desesperación en cualquiera que se cruce en su camino.

Para esquivar al Abisal de las Pesadillas, debo permanecer en constante movimiento y aprovechar las áreas iluminadas. Esta entidad es vulnerable a la luz intensa y evita los lugares bañados por ella. Además, puedo utilizar objetos encantados o amuletos que emitan una luminosidad poderosa para repeler al Abisal y abrirme paso hacia la salida.

Si me veo acorralado y obligado a enfrentar al Abisal de las Pesadillas, debo apuntar a sus ojos ardientes, su única debilidad conocida. Un ataque concentrado y preciso en esos puntos puede desestabilizar al ente y brindarme una oportunidad de huida.