En el nivel doscientos diez y seis de los Backrooms, me encuentro en una atmósfera impregnada de historia y misterio. El espacio donde estoy ambientado es una fortaleza abandonada de época medieval. Sus altas murallas de piedra y sus torres en ruinas crean un escenario imponente y sombrío.

Llegué al nivel doscientos diez y seis después de atravesar un pasadizo secreto oculto en el interior de una antigua capilla. Al cruzar el umbral, me vi transportado a la Fortaleza Abandonada, una dimensión sumida en el olvido y envuelta en un silencio sepulcral.

Las dificultades de este nivel radican en la desolación del entorno y las trampas mortales que se ocultan en su interior. Los pasillos de la fortaleza están cubiertos de polvo y escombros, dificultando la navegación y proporcionando un ambiente propicio para las emboscadas.

En este nivel, una entidad conocida como «El Caballero Espectral» deambula por las estancias de la fortaleza. Esta figura en armadura negra y desgastada se presenta como un guerrero antiguo, cuyos ojos brillan con una luz etérea y amenazadora. El Caballero Espectral es un guardián implacable de la fortaleza y está decidido a protegerla de intrusos.

Para evitar al Caballero Espectral y encontrar la salida de este nivel, debo ser sigiloso y cauteloso en mis movimientos. Debo estar atento a las señales y marcas dejadas por los antiguos habitantes de la fortaleza, que podrían indicar el camino correcto o advertir sobre peligros inminentes.

Si me encuentro cara a cara con el Caballero Espectral, debo confiar en mi ingenio y astucia. En lugar de enfrentarlo en combate directo, puedo utilizar la arquitectura en ruinas de la fortaleza a mi favor. Buscar pasajes estrechos, trampas o elementos que puedan distraer o ralentizar al Caballero, permitiéndome encontrar una salida segura.