En el nivel doscientos ocho de los Backrooms, me encuentro en un edificio imponente conocido como «La Fortaleza de la Oscuridad Eterna». Esta estructura macabra se alza en medio de un paisaje desolado, rodeada de un mar de árboles retorcidos y un cielo sin estrellas. Sus muros de piedra negra parecen absorber la luz, emanando una presencia ominosa.

Al adentrarme en la Fortaleza de la Oscuridad Eterna, me enfrento a un espacio interno vasto y lúgubre. Los pasillos están cubiertos por un manto de sombras densas, y el aire está impregnado de una atmósfera pesada y opresiva. Las habitaciones son laberínticas y labradas con símbolos antiguos, cada paso parece llevarme más profundamente en la oscuridad abrumadora.

Llegar al nivel doscientos ocho implica descender a través de una serie de escaleras ocultas en el nivel anterior. Estas escaleras, cubiertas de musgo y desgastadas por el tiempo, conducen a una entrada secreta que se abre hacia la Fortaleza de la Oscuridad Eterna. Solo aquellos que posean una voluntad inquebrantable y el coraje necesario podrán acceder a este nivel.

La principal dificultad en el nivel doscientos ocho radica en la presencia de un ente sobrenatural conocido como «El Devorador de Almas». Esta criatura oscura y hambrienta acecha en los rincones más oscuros de la fortaleza, esperando a aquellos que se aventuran en su dominio. El Devorador de Almas es una entidad formidable, con tentáculos retorcidos y ojos brillantes llenos de malicia. Su objetivo es consumir las almas de los intrusos, atrapándolos en un estado de agonía eterna.

Para esquivar al Devorador de Almas y encontrar la salida de este nivel, debo moverme con sigilo y cautela, evitando las áreas más oscuras y vigilando cada paso que doy. La criatura se guía por el sonido y la energía vital, por lo que mantenerme en silencio y minimizar mi presencia es crucial. Además, puedo buscar reliquias sagradas dispersas en la fortaleza que tienen el poder de repeler al ente, manteniéndolo a raya mientras busco una salida.

La salida de este nivel se encuentra en la cámara central de la fortaleza, protegida por un enigma ancestral. Debo descifrar los símbolos y resolver el acertijo para desbloquear la puerta hacia la libertad. Sin embargo, debo tener cuidado, ya que el Devorador de Almas acecha cerca, esperando la oportunidad de atacar.