Me encuentro en el nivel ciento doce de los Backrooms, adentrándome en un espacio que evoca una sensación de antigüedad y misticismo. Este nivel está ubicado en un imponente edificio de estilo gótico, cuyas altas torres se alzan en el horizonte oscuro. Las paredes están decoradas con intrincados relieves y vitrales descoloridos, mientras que el interior está lleno de una neblina densa que oculta sus secretos más profundos.

Para acceder al nivel ciento doce, he tenido que navegar a través de un conjunto complejo de pasillos en el nivel anterior, siguiendo una serie de símbolos tallados en las paredes. Estos símbolos actúan como una clave para abrir la puerta hacia este nivel, pero deben ser interpretados correctamente para evitar quedar atrapado en un bucle infinito.

Una vez dentro, enfrento dificultades desafiantes. El nivel ciento doce es un laberinto de habitaciones laberínticas y corredores interconectados, donde el espacio parece distorsionarse y cambiar constantemente. Las paredes se desplazan, las puertas se desvanecen y los caminos conocidos se transforman en nuevos desafíos. La confusión y la sensación de pérdida son compañeros constantes en este laberinto misterioso.

En medio de este laberinto, se encuentra un ente sobrenatural conocido como «La Sombra Cambiante». Esta entidad adopta la forma de una sombra oscura y en constante cambio, moviéndose con una agilidad y velocidad impresionantes. Es capaz de deslizarse a través de las grietas de la realidad y aparecer en lugares inesperados. Su presencia emana una aura de misterio y peligro, y su objetivo es atrapar a los intrusos en su danza de sombras.

Para esquivar a La Sombra Cambiante, debo confiar en mis instintos y estar atento a los patrones de luz y oscuridad a mi alrededor. La entidad es más débil en la luz intensa, por lo que buscar fuentes de luz puede disminuir su influencia. Además, puedo utilizar objetos brillantes o reflectantes para distraerla y crear una oportunidad de escapar.

La salida de este nivel se encuentra en una cámara central oculta en el corazón del laberinto. Sin embargo, llegar a ella implica resolver un enigma complejo que requiere descifrar símbolos antiguos y manipular mecanismos ocultos en las habitaciones. Solo aquellos que demuestren astucia y paciencia podrán desentrañar el secreto de esta cámara y avanzar hacia el siguiente nivel de los Backrooms.

A medida que navego por el laberinto del nivel ciento doce, enfrentando a La Sombra Cambiante y descifrando los misterios de la cámara central, sé que cada paso me acerca más a la verdad oculta de los Backrooms. Cada desafío superado me fortalece, y estoy determinado a desafiar las oscuras incertidumbres que acechan en este santuario olvidado.