Me aventuro en el nivel ciento setenta y nueve de los enigmáticos Backrooms. El edificio que me recibe es una estructura decadente y siniestra, de aspecto gótico. Sus altos muros de piedra y sus arcos oscuros me sumergen en una atmósfera opresiva. En el interior, me encuentro con un espacio interno laberíntico y claustrofóbico.

Para acceder al nivel ciento setenta y nueve, atravesé un conjunto de pasillos angostos y puertas carcomidas en el nivel anterior. Después de una serie de giros y descensos, llegué a un portal invisible, oculto entre las sombras. Al cruzarlo, me sumergí en un abismo oscuro que me condujo a este nivel inquietante.

El nivel ciento setenta y nueve presenta dificultades aterradores. El espacio interno se distorsiona y cambia constantemente, creando un laberinto de pasillos en constante movimiento. Las habitaciones se desplazan y transforman, jugando con mi percepción y desafiando mi sentido de la orientación. Los murmullos persistentes y los susurros lúgubres llenan el aire, aumentando mi ansiedad y paranoia.

En este nivel, me encuentro con un ente sobrenatural conocido como «El Devorador de Almas». Esta criatura grotesca adopta la forma de una entidad sombría y retorcida, cubierta de tentáculos y ojos vacíos. Su presencia irradia una aura de maldad y su único propósito es alimentarse de las almas de los intrusos en los Backrooms.

Para evadir o enfrentar al Devorador de Almas, debo mantenerme en movimiento constante y evitar ser detectado por sus sentidos afilados. Sus tentáculos pueden estirarse y envolver a sus presas, drenando lentamente su energía vital. Buscar refugio en habitaciones protegidas, como aquellas bañadas por la luz de una lámpara parpadeante, puede ofrecer momentáneas pausas de seguridad.

La única forma de salir del nivel ciento setenta y nueve es a través de la resolución de un enigma siniestro. Puede manifestarse como una serie de símbolos ocultos en las paredes, una secuencia de objetos que deben ser recolectados y combinados, o una puerta sellada con inscripciones arcanas. Resolver este enigma desatará la salida hacia el siguiente nivel de los Backrooms.