Me encuentro en el nivel 155 de los Backrooms, adentrándome en un lugar ominoso conocido como «El Laberinto de la Desesperación». Este nivel es uno de los más peligrosos y desafiantes que he enfrentado hasta ahora. Para llegar a este nivel, he tenido que sortear una serie de obstáculos y desafíos en niveles anteriores, demostrando mi valentía y determinación.

El edificio que alberga El Laberinto de la Desesperación es una construcción imponente de aspecto gótico. Sus altas torres se elevan hacia el cielo oscuro, mientras que las gárgolas vigilan desde lo alto. Las paredes están cubiertas de enredaderas retorcidas, y las ventanas emiten una luz débil y misteriosa. Una sensación de malestar se apodera de mí al poner un pie dentro de este sombrío edificio.

Una vez dentro, me enfrento a un espacio interno caótico y claustrofóbico. El laberinto se extiende en todas las direcciones, con pasillos estrechos y sinuosos que se entrelazan y cambian constantemente. Las paredes parecen cerrarse sobre mí, creando una sensación opresiva y desorientadora. Cada paso que doy parece llevarme más profundamente en la desesperación del laberinto.

Las dificultades de este nivel son múltiples y desafiantes. El Laberinto de la Desesperación juega con mi mente, generando ilusiones y distorsiones que intentan quebrantar mi voluntad. Los pasillos se desplazan, las puertas aparecen y desaparecen, y los callejones sin salida se multiplican. La desesperación se convierte en mi compañera constante, y debo mantener la calma y la lucidez para sobrevivir.

En medio de este laberinto, se manifiesta un ente sobrenatural conocido como «El Devorador de Esperanzas». Esta entidad adopta la forma de una sombra imponente y oscura, con ojos brillantes y una risa burlona. El Devorador de Esperanzas se nutre de la desesperanza y la desesperación de aquellos que se pierden en el laberinto. Su presencia emana un aura de desesperanza y sufrimiento.

Para esquivar al Devorador de Esperanzas, debo confiar en mi intuición y perseverancia. Debo resistir a la tentación de rendirme y encontrar una chispa de esperanza en medio de la oscuridad. Mantener la determinación y continuar avanzando, incluso cuando todo parece perdido, puede ser mi mejor estrategia para evitar su influencia destructiva.

Si decido enfrentar al Devorador de Esperanzas, necesitaré utilizar la luz como mi arma. La entidad es vulnerable a la luminosidad intensa, y puedo usar luces brillantes o antorchas para debilitarla y distraerla. Sin embargo, debo ser cauteloso, ya que el ente también puede manipular las sombras a su favor y desaparecer en la oscuridad.

Mi objetivo en El Laberinto de la Desesperación es encontrar el centro del laberinto, donde se encuentra una puerta que conduce al siguiente nivel. Esta puerta estará oculta entre ilusiones y engaños, pero si puedo mantener la claridad mental y la esperanza en mi corazón, podré encontrarla y liberarme de este nivel infernal.

Continuará…