Adentro del nivel ciento cuarenta de los backrooms me encuentro inmerso en un laberinto retorcido de espejos y sombras. El edificio que alberga este nivel es una mansión antigua de estilo gótico, con paredes de piedra desgastada y ventanas cubiertas de cortinas deshilachadas. Su atmósfera es opresiva, llena de una energía inquietante que parece emanar de los intrincados patrones de los espejos.

El espacio interno de este nivel es un enigma de reflejos y corredores sin fin. Las habitaciones se multiplican y se desdoblan, creando una ilusión de infinitas posibilidades. Cada paso que doy parece conducirme a una nueva versión distorsionada de la mansión, donde las sombras danzan entre los espejos y las luces parpadeantes crean un juego de luces y sombras que confunden los sentidos.

Para llegar al nivel ciento cuarenta, tuve que encontrar un portal oculto en el nivel anterior. Un espejo particularmente grande y adornado actuó como un portal hacia este reino de engaños y espejismos. Al tocar su superficie, fui absorbido por el reflejo y transportado a este laberinto encantado.

Las dificultades de este nivel radican en la confusión y en la presencia de la Sombra Fragmentada. Este ente sobrenatural adopta la forma de una figura oscura y desgarrada, siempre a la caza de aquellos que se aventuran en el laberinto de los espejos. Su esencia está vinculada a los reflejos y las sombras, permitiéndole desplazarse rápidamente entre las dimensiones distorsionadas.

Para esquivar a la Sombra Fragmentada, debo confiar en mi intuición y en mi capacidad para discernir la realidad de la ilusión. Observo atentamente los espejos y busco los detalles sutiles que los distinguen de los reflejos engañosos. Me muevo con cautela, evitando los pasillos llenos de sombras y buscando áreas más iluminadas donde la presencia de la Sombra se debilite.

Además, he descubierto que los cristales de los espejos rotos pueden ser utilizados como armas improvisadas contra la Sombra Fragmentada. Al lanzarlos con precisión, puedo dispersar su forma y debilitar su influencia temporalmente, dándome una oportunidad de escapar.

La salida de este nivel se encuentra en el corazón mismo del laberinto, en una sala central rodeada de espejos distorsionados. Solo aquellos que logren encontrar el único espejo que refleja la verdadera imagen del pasillo podrán descubrir la puerta hacia la libertad. Es en este momento que debo ser más astuto y perspicaz, confiando en mi instinto para desentrañar el enigma de los reflejos y encontrar mi camino hacia la salida.