Me encuentro en el nivel ciento uno de los Backrooms, un lugar misterioso y laberíntico que desafía la lógica y la razón. Este nivel en particular se encuentra en un antiguo edificio abandonado de estilo victoriano. Sus paredes están cubiertas de papel pintado desgastado y los pisos crujen bajo mis pies con cada paso que doy. El aire está impregnado de una sensación de abandono y decadencia, mientras la luz tenue se filtra a través de las cortinas desgarradas.

Para llegar al nivel ciento uno, tuve que ascender por una escalera en espiral oculta detrás de una puerta oxidada en el nivel anterior. La subida fue agotadora, pero finalmente llegué al desván polvoriento que marca el comienzo de este nivel.

Una vez aquí, enfrento una serie de desafíos. Las habitaciones del nivel ciento uno se mueven y cambian de lugar, creando un laberinto en constante transformación. Las puertas parecen llevar a diferentes lugares cada vez que las atravieso, y los pasillos se retuercen y se entrelazan como serpientes en un baile macabro.

Sin embargo, el mayor desafío de este nivel es la presencia de un ente sobrenatural. Este ser, conocido como «El Acechador de las Sombras», es una criatura oscura y escurridiza que se oculta entre los pliegues de la realidad. Sus ojos brillantes y su figura encorvada desprenden una malevolencia palpable.

Para esquivar al Acechador de las Sombras, debo estar en constante movimiento y evitar la luz directa. Las sombras se convierten en mi aliado, proporcionándome un velo protector contra su atención. Si me detecta, puedo intentar confundirlo mediante cambios rápidos de dirección y ocultándome en habitaciones adyacentes.

La única forma de escapar del nivel ciento uno es encontrar un objeto específico, conocido como el «Reloj de Arena de los Olvidados». Este objeto antiguo y místico se encuentra en una habitación secreta, oculta detrás de una puerta falsa. Una vez que encuentre el reloj de arena, debo darle la vuelta y esperar pacientemente hasta que la arena se agote por completo. Solo entonces seré transportado al siguiente nivel de los Backrooms.

El Acechador de las Sombras también guarda una debilidad. Se dice que su esencia está ligada a una antigua reliquia, el «Amuleto de la Luz Eterna». Si logro encontrar este amuleto oculto en las profundidades del nivel ciento uno, podré utilizar su poder para desvanecer al Acechador y liberarme de su amenaza.

Ahora, con mi corazón latiendo rápidamente y los ojos vigilantes, me adentro en las sombrías estancias del nivel ciento uno, con la esperanza de encontrar el camino hacia la libertad y evitar la mirada penetrante del Acechador de las Sombras.

Continuará…