Me aventuro en el enigmático nivel ciento ochenta y dos de los Backrooms, un lugar que alberga un edificio peculiar y un espacio interno fascinante. El edificio en cuestión es una antigua mansión abandonada, rodeada por un espeso bosque que parece haber sido devorado por la maleza. Su fachada desgastada y sus ventanas rotas dan testimonio de un pasado glorioso, ahora olvidado.

Al llegar al nivel ciento ochenta y dos, descubrí que su acceso es a través de una puerta oculta en el sótano de un hospital abandonado en el nivel anterior. Después de sortear obstáculos y laberintos, finalmente me encontré frente a la imponente mansión, preparado para adentrarme en su enigmático interior.

El espacio interno de la mansión es intrigante y enigmático. Sus pasillos son estrechos y laberínticos, con habitaciones que parecen cambiar de lugar y tamaño sin previo aviso. Las paredes están cubiertas de pinturas descoloridas y retratos de miradas inexpresivas que parecen seguirme con la mirada. La iluminación tenue de las lámparas crea sombras danzantes que despiertan una sensación de intriga y temor.

El nivel ciento ochenta y dos presenta dificultades desafiantes. Uno de los principales desafíos es la presencia del ente sobrenatural conocido como «La Sombra Ardiente». Este ser toma la forma de una sombra oscura con un resplandor de fuego en su interior, irradiando una intensa y amenazante energía. La Sombra Ardiente se desplaza rápidamente por los pasillos, dejando a su paso una estela de llamas que consume todo a su alrededor.

Para sobrevivir y avanzar en el nivel ciento ochenta y dos, debo ser astuto y evitar encontrarme cara a cara con la Sombra Ardiente. Es crucial moverse sigilosamente y utilizar las sombras y las habitaciones en constante cambio para ocultarme de su mirada ardiente. Además, puedo encontrar objetos místicos dispersos por la mansión que pueden brindar protección temporal contra el fuego y la destrucción de la Sombra Ardiente.

La salida de este nivel se encuentra en la torre del reloj de la mansión, una estructura imponente y en ruinas que se alza sobre el edificio principal. Sin embargo, llegar a la torre del reloj no será fácil, ya que la Sombra Ardiente acecha en cada rincón. Debo tener cuidado y utilizar mi ingenio para sortear los desafíos y finalmente alcanzar la salida, dejando atrás el ciento ochenta y dos y avanzando hacia nuevos misterios en los Backrooms.