Me aventuro ahora en el nivel ciento ochenta y seis de los Backrooms, conocido como «El Santuario del Olvido». Este nivel se encuentra en el interior de un antiguo templo en ruinas, oculto en lo profundo de un denso bosque. El edificio, de arquitectura antigua y misteriosa, está cubierto de enredaderas y presenta grietas y deterioro en sus paredes.

Para llegar al nivel ciento ochenta y seis, he tenido que atravesar un pasadizo subterráneo oculto en una cueva en el nivel anterior. Al final del oscuro pasadizo, me encuentro con una escalera que asciende hacia el Santuario del Olvido. Al subir, las voces del viento y los susurros lejanos llenan el aire, creando una sensación de intriga y misterio.

El espacio interno del Santuario del Olvido está compuesto por amplias salas y pasillos ornamentados con símbolos enigmáticos y estatuas antiguas. El aire es pesado y cargado de energía mística. En algunas áreas, el tiempo parece haberse detenido, y las pinturas y escrituras en las paredes se han desvanecido con el paso de los siglos.

En este nivel, un ente sobrenatural llamado «El Devorador de Memorias» acecha en los rincones del santuario. Este ser adopta la forma de una figura etérea y espectral, envuelta en sombras y con ojos brillantes que destellan con una luz iridiscente. Su propósito es consumir las memorias de aquellos que se aventuran en el Santuario del Olvido, dejándolos en un estado de confusión y desorientación perpetua.

Para evitar al Devorador de Memorias, debo proteger mi mente y ser consciente de mis recuerdos. La criatura se siente atraída por la presencia de memorias vívidas y emociones intensas. Mantener la calma y enfocarme en el presente me ayudará a mantenerme invisible ante su mirada. Además, descubro que las reliquias sagradas dispersas por el santuario pueden debilitar al ente y permitirme enfrentarlo con mayor ventaja.

La salida de este nivel se encuentra en el corazón del santuario, en una cámara secreta protegida por una serie de desafíos y pruebas. Deberé utilizar mi intuición y conocimientos adquiridos a lo largo de mi travesía por los Backrooms para superar estas pruebas y abrirme camino hacia la libertad.