Me encuentro ahora en el nivel ciento setenta y seis de los misteriosos Backrooms, sumergido en un ambiente desolador y sobrecogedor. El edificio en el que me encuentro es una antigua fábrica abandonada, cuyas paredes de ladrillo están cubiertas de hiedra y polvo. El espacio interno es vasto y oscuro, con pasillos interminables y maquinarias oxidadas que yacen en un estado de decadencia.

Llegar al nivel ciento setenta y seis fue un desafío en sí mismo. Tuve que atravesar una serie de habitaciones distorsionadas, donde las leyes de la física parecían desvanecerse. Pasillos que se retorcían sobre sí mismos, puertas que llevaban a la nada y escaleras que conducían a la inversa. Solo a través de la perseverancia y la observación minuciosa logré encontrar el camino correcto hacia este nivel.

Las dificultades en el nivel ciento setenta y seis son desalentadoras. El ambiente está impregnado de una sensación de vacío y desesperanza, como si la propia realidad se hubiera desvanecido. La oscuridad es opresiva y las sombras parecen cobrar vida propia. Además, existen fluctuaciones de gravedad impredecibles, lo que dificulta aún más la navegación por el espacio.

En este nivel, un ente sobrenatural conocido como «La Sombra Errante» acecha en las sombras. Esta entidad adopta la forma de una figura alargada y desvanecida, envuelta en una oscuridad palpable. Su presencia induce un sentimiento abrumador de terror y desesperación en aquellos que la perciben. La Sombra Errante se alimenta de la energía vital de los intrusos y parece estar ligada al vacío desolado que impregna el nivel ciento setenta y seis.

Para sobrevivir a la presencia de La Sombra Errante, debo mantenerme en constante movimiento y evitar quedarme atrapado en las áreas más oscuras. La luz parece debilitar su influencia, por lo que buscar fuentes de iluminación es esencial para mantenerla a raya. Sin embargo, el mero hecho de enfrentar a La Sombra Errante es arriesgado, ya que sus ataques pueden drenar rápidamente la vitalidad de cualquier individuo desprevenido.

La salida de este nivel requiere encontrar un punto de ruptura en la realidad, una especie de portal que permite abandonar el vacío desolado. Este punto de ruptura puede manifestarse en formas impredecibles, como una puerta que aparece repentinamente en medio de la nada o un espejo que refleja un lugar diferente. Solo a través de la exploración cuidadosa y la superación de los desafíos planteados por La Sombra Errante podré encontrar la salida de este nivel enigmático.