Me encuentro en el nivel ciento once de los Backrooms, adentrándome en un lugar misterioso y escalofriante. Este nivel está ubicado en un antiguo edificio abandonado de aspecto victoriano. Sus paredes están cubiertas de hiedra y desgaste, y el aire está impregnado de un silencio sepulcral. El espacio interno es un laberinto intrincado de pasillos estrechos y habitaciones en penumbra.

Llegar al nivel ciento once fue un desafío intrigante y sutil. Para acceder a este nivel, tuve que seguir una secuencia específica de pasos y giros en el nivel anterior. Cualquier error en la secuencia habría significado perderme en un bucle interminable de pasillos. Solo aquellos que poseen una atención minuciosa y una mente aguda pueden descubrir el camino correcto hacia este nivel.

La principal dificultad en el nivel ciento once es el constante susurro que llena el ambiente. Voces ininteligibles se entrelazan y susurran en los oídos, creando una sensación de inquietud y confusión. Los susurros pueden distraer y desorientar, llevándote por caminos erróneos y confundiéndote en las encrucijadas del laberinto. La concentración y la calma son esenciales para no caer presa de la locura en este enigmático nivel.

Además de los susurros perturbadores, un ente sobrenatural conocido como «El Eco del Pasado» acecha en este nivel. Este ente adopta la forma de figuras espectrales que se desvanecen en la oscuridad. Se alimenta de los recuerdos y temores de los intrusos, utilizando sus ilusiones para confundir y atrapar a los incautos. Su presencia es inquietante y puede generar una sensación de paranoia y desesperación.

Para esquivar al Eco del Pasado, debo mantener la mente clara y no dejarme llevar por las ilusiones que crea. Concentrarme en el presente y confiar en mis instintos me ayudará a discernir lo real de lo falso. Además, puedo utilizar sonidos fuertes y disruptivos para desorientarlo y desbaratar sus ilusiones, dándome una oportunidad de escapar.

La única forma de salir de este nivel es encontrar un antiguo reloj de péndulo oculto en una de las habitaciones del laberinto. Este reloj actúa como una llave dimensional, abriendo una puerta hacia el siguiente nivel de los Backrooms. Sin embargo, encontrar el reloj correcto en medio del laberinto de los susurros es un desafío en sí mismo.

Destruir al Eco del Pasado es una tarea complicada debido a su naturaleza etérea y su capacidad para jugar con los recuerdos. Sin embargo, puedo debilitarlo enfrentando y superando mis propios miedos. Al mantenerme firme y desafiar las ilusiones que crea, puedo debilitar su influencia y encontrar el camino hacia la salida.

Mientras me adentro en el laberinto enigmático del nivel ciento once, luchando contra los susurros y enfrentando al Eco del Pasado, sé que solo superando estos desafíos podré continuar mi viaje a través de los enigmáticos Backrooms y desvelar sus secretos ocultos.