Me encuentro en el nivel ciento setenta y ocho de los enigmáticos Backrooms. Esta vez, me adentro en un edificio de apariencia victoriana, con una fachada imponente y ventanas empañadas que reflejan la oscuridad reinante. El interior es un refugio de sombras y susurros, con un laberinto de habitaciones decadentes y pasillos enmohecidos que se extienden hacia lo desconocido.

Llegar al nivel ciento setenta y ocho fue una travesía llena de peligros y desafíos. Me encontré navegando a través de una serie de túneles estrechos y escaleras en ruinas, que me llevaron a una sección oculta de los Backrooms conocida como «El Pasaje de las Penumbras». Este pasaje es un entrelazado enredo de pasadizos que cambian constantemente, lo que dificulta la orientación y la búsqueda de una salida.

Una vez dentro del nivel ciento setenta y ocho, me enfrento a una serie de dificultades insidiosas. El espacio interno está habitado por una densa neblina, que obstruye la visibilidad y distorsiona los sentidos. Los susurros inquietantes resuenan en el aire, alimentando el miedo y la ansiedad. Además, las habitaciones se transforman constantemente, creando un laberinto en constante cambio que desafía mi capacidad para encontrar una ruta segura.

En este nivel, también me encuentro con un ente sobrenatural conocido como «La Sombra Voraz». Esta criatura adopta la forma de una sombra oscura y malevolente, que se arrastra sigilosamente por las paredes y el suelo. Su presencia emana una sensación de temor y devoración, ya que se alimenta de la energía vital de aquellos que se cruzan en su camino.

Para evadir o enfrentar a La Sombra Voraz, debo utilizar la escasa luz disponible a mi favor. La criatura es vulnerable a la luz intensa y se debilita cuando es expuesta a ella. Portar una linterna o buscar fuentes de luz en el entorno puede ayudarme a disuadir su avance y mantenerme a salvo de sus garras sombrías.

La única forma de salir del nivel ciento setenta y ocho es a través de la resolución de un enigma enigmático. Puede manifestarse en forma de una puerta sellada misteriosamente, un objeto antiguo que requiere ser activado o una secuencia de símbolos que deben descifrarse. Solo resolviendo este enigma podré abrir el camino hacia la siguiente etapa de mi travesía por los Backrooms.