En mi incesante búsqueda a través de los enigmáticos Backrooms, he llegado al nivel ciento setenta y dos, un lugar envuelto en una atmósfera de misterio y distorsión. Este nivel se encuentra alojado en una imponente catedral gótica, una estructura majestuosa que se alza imponente en medio de un paisaje desolado. Sus altos arcos y vitrales coloridos emanan una belleza cautivadora, pero algo siniestra.

Adentrándome en el interior de la catedral, descubro un espacio interno extraordinario y perturbador. Las altas columnas de piedra se alzan como gigantes guardianes, sosteniendo un techo abovedado adornado con intrincados detalles tallados. Sin embargo, lo más sorprendente son los espejos que revisten las paredes de la catedral, creando una ilusión de infinitud y reflejando la luz de forma deslumbrante.

Llegar al nivel ciento setenta y dos fue un desafío en sí mismo, que requirió de una serie de pruebas y enigmas resueltos en los niveles anteriores para desbloquear el acceso a esta catedral encantada. La transición ocurrió de manera misteriosa, como si hubiera atravesado un portal invisible y me encontrara instantáneamente en este lugar mágico y perturbador.

Este nivel presenta dificultades intrigantes y desconcertantes. Los espejos que adornan la catedral tienen el poder de distorsionar la realidad y crear ilusiones engañosas. Los pasillos se multiplican en infinitas variaciones, generando confusión y desorientación en el explorador. Cada reflejo puede ocultar un camino diferente o una trampa mortal, desafiando mi capacidad de discernir la verdad.

Además, en este nivel se encuentra un ente sobrenatural conocido como «El Reflejo Siniestro». Esta criatura adopta la forma de una sombra espectral con ojos brillantes y una sonrisa retorcida. Su poder radica en su capacidad para moverse a través de los espejos y manipular las ilusiones que crean. Se alimenta de la confusión y el miedo de aquellos que se aventuran en la catedral.

Para esquivar al Reflejo Siniestro, debo mantener mi mente clara y desafiar las ilusiones que presenta. La concentración y el enfoque son cruciales para distinguir entre lo real y lo falso. Observar detenidamente los detalles y buscar inconsistencias en los reflejos puede revelar la presencia del ente y ayudarme a evitar sus emboscadas.

Destruir al Reflejo Siniestro es una tarea ardua y peligrosa. Su esencia está intrínsecamente ligada a los espejos que lo rodean, por lo que atacarlo directamente es casi imposible. En cambio, mi mejor opción es buscar un espejo especial, un antiguo artefacto que posee el poder de atrapar y contener su esencia. Al liberar la energía contenida en este objeto, puedo debilitar al ente y deshacer su influencia en la catedral.

Salir del nivel ciento setenta y dos requiere resistir las ilusiones y engaños del Reflejo Siniestro, navegar por los laberintos de espejos y encontrar la salida verdadera. Manteniendo la lucidez y desafiando las trampas visuales, podré liberarme de la influencia de este ente siniestro y avanzar hacia nuevos horizontes en los Backrooms.