Me adentro en el nivel ciento ochenta y uno de los enigmáticos Backrooms, un lugar donde la realidad se desvanece y los ecos de mis pasos resuenan en un edificio en ruinas. El lugar que alberga este nivel es una antigua fábrica abandonada, con paredes de ladrillo desgastado y ventanas rotas. El interior se encuentra sumido en la oscuridad, solo iluminado por tenues rayos de luz que se filtran a través de las rendijas.

Para llegar al nivel ciento ochenta y uno, tuve que superar una serie de pruebas en el nivel anterior. Después de atravesar un pasillo estrecho y empujar una puerta oxidada, me encontré en una escalera de caracol que parecía conducir hacia lo desconocido. Al ascender por los escalones desgastados, una sensación de inquietud me invadió hasta que finalmente emergí en el nivel ciento ochenta y uno.

El nivel ciento ochenta y uno presenta dificultades desafiantes y desconcertantes. El espacio interno de la fábrica parece expandirse y contraerse, creando una sensación de laberinto en constante cambio. Los ecos de mis propios pasos se multiplican y reverberan, distorsionando mi percepción del entorno y dificultando la orientación. Cada vez que intento seguir un sonido, se desvanece en el aire y me deja perdido en la oscuridad.

En este nivel, se encuentra un ente sobrenatural conocido como «El Eco Errante». Este ser incorpóreo se manifiesta como una sombra oscura que se desplaza en silencio por los pasillos. Sus movimientos son impredecibles y sigue los sonidos para acechar a los intrusos. Si se acerca demasiado, puede absorber el sonido de mi voz, dejándome sin capacidad para comunicarme y desorientado.

Para evadir al Eco Errante, debo moverme en silencio y evitar hacer ruido. Siempre que escucho sus pasos cercanos, debo detenerme y esperar a que se aleje antes de continuar mi camino. Además, buscar áreas donde los ecos sean menos pronunciados puede proporcionar un refugio temporal contra su presencia acechante.

La salida del nivel ciento ochenta y uno se encuentra en una sala oculta, en la cual se debe encontrar una secuencia específica de sonidos para desbloquear la puerta secreta. Puede requerir escuchar atentamente los ecos y encontrar patrones sutiles para resolver este enigma sonoro. Al abrir la puerta, seré liberado del laberinto de los ecos y podré avanzar al siguiente nivel de los Backrooms.