Me encuentro adentrándome en el enigmático nivel ciento ochenta y cuatro de los Backrooms, un lugar conocido como «El Santuario Abandonado». Este nivel se encuentra dentro de un antiguo edificio religioso de arquitectura gótica, cuyas paredes de piedra muestran signos de deterioro y abandono. La atmósfera dentro del santuario está impregnada de un aire misterioso y cargado de energía.

Para acceder al nivel ciento ochenta y cuatro, he seguido un camino tortuoso a través de pasillos estrechos y escaleras en ruinas. Al llegar al nivel anterior, he descubierto una puerta oculta que conduce al santuario. Al cruzar el umbral, me encuentro inmerso en un espacio interno asombroso.

El santuario en sí es una vasta sala principal con techos altos sostenidos por columnas de piedra. Los vitrales rotos permiten que la luz tenue se filtre, creando una atmósfera sombría pero intrigante. A lo largo de las paredes, se encuentran reliquias y altares abandonados, y en el centro del santuario se alza un altar principal cubierto de polvo y olvido.

Sin embargo, el nivel ciento ochenta y cuatro no está exento de peligros y dificultades. Aquí, un ente sobrenatural conocido como «El Devorador de Almas» acecha en las sombras. Este ser grotesco posee una apariencia distorsionada y retorcida, con extremidades alargadas y garras afiladas. Su rostro desfigurado refleja su sed insaciable de almas.

Para sobrevivir y evitar el encuentro con el Devorador de Almas, debo moverme con sigilo y cautela. El ente es sensible a la luz, por lo que debo aprovechar las antorchas y otras fuentes de iluminación dispersas por el santuario para mantenerlo a raya. Además, encuentro que el Devorador de Almas es vulnerable a ciertos objetos sagrados que se encuentran en el santuario, lo que me brinda una oportunidad de defensa si logro encontrar y utilizar dichos artefactos.

La salida de este nivel se encuentra en una cámara secreta, oculta detrás del altar principal. Sin embargo, acceder a esta cámara requerirá resolver enigmas y desafíos relacionados con la antigua religión del lugar. Solo mediante la comprensión de los rituales y la sabiduría antigua podré abrir el camino hacia la salida, dejando atrás el ciento ochenta y cuatro y avanzando hacia nuevos desafíos en los laberintos de los Backrooms.