Me encuentro en el Nivel 156 de los Backrooms, adentrándome en un lugar siniestro conocido como «El Festín de las Sombras». Este nivel es un verdadero laberinto de pesadillas, lleno de peligros y trampas mortales. Llegar hasta aquí ha sido un desafío desgarrador, superando obstáculos y enfrentando mis peores temores.

El edificio que alberga El Festín de las Sombras es una mansión abandonada de aspecto decadente y macabro. Sus paredes descascaradas y sus ventanas rotas emanan un aura de desolación. El aire está cargado de una presencia ominosa, como si el edificio mismo estuviera vivo y susurrando secretos oscuros.

Una vez dentro, me encuentro inmerso en un espacio interno retorcido y grotesco. El Festín de las Sombras es un laberinto de habitaciones sombrías y pasillos estrechos, cubiertos por una niebla espesa y asfixiante. Las paredes parecen moverse y deformarse, y extrañas figuras se desvanecen en las sombras a mi alrededor. Cada paso que doy parece llevarme más profundo en la oscuridad abisal.

Las dificultades de este nivel son múltiples y mortales. Las habitaciones cambian constantemente de forma y ubicación, confundiendo mi sentido de la orientación y haciéndome sentir perdido. Las trampas y obstáculos abundan, desde trampas de pinchos ocultas hasta pisos que se desmoronan sin previo aviso. Cada decisión que tomo puede ser una cuestión de vida o muerte.

En medio de esta pesadilla, surge un ente sobrenatural conocido como «El Devorador de Almas». Esta criatura grotesca se alimenta de la energía vital de los intrusos que se aventuran en el Festín de las Sombras. Su forma es una amalgama retorcida de sombras y apéndices demoníacos. Sus ojos brillan con una malicia despiadada, y su presencia irradia un frío aterrador.

Para esquivar al Devorador de Almas, debo caminar con sigilo y cautela. La criatura es ciega pero posee una audición y un sentido del olfato agudos. Debo evitar hacer ruido y permanecer en las sombras siempre que sea posible. Además, llevar consigo un objeto imbuido de luz pura puede debilitar temporalmente al ente, dándome la oportunidad de escapar de su alcance.

Si decido enfrentar al Devorador de Almas, necesitaré encontrar su punto débil. Aunque su naturaleza es escurridiza y poderosa, el ente tiene una aversión al fuego sagrado. Si puedo obtener una antorcha bendecida o un amuleto divino, podría utilizarlos como armas para repeler y dañar al Devorador de Almas. Sin embargo, debo estar preparado para una lucha desesperada y huir en cuanto tenga la oportunidad.

Mi objetivo en el Festín de las Sombras es encontrar la sala central, donde se encuentra un portal que me permitirá avanzar al siguiente nivel. Sin embargo, el camino hacia la sala central está lleno de peligros y engaños. Debo permanecer alerta y confiar en mi intuición para evitar caer en las trampas mortales y los callejones sin salida.

Continuará…