Me encuentro adentrándome en el nivel ciento ochenta y cinco de los Backrooms, un lugar conocido como «El Laberinto de la Desorientación». Este nivel se sitúa dentro de un edificio de apariencia industrial, una antigua fábrica abandonada que se extiende en vastas dimensiones. Sus pasillos y habitaciones están repletos de maquinarias oxidadas y escombros.

Para alcanzar el nivel ciento ochenta y cinco, he tenido que atravesar un conjunto de escaleras desgastadas y pasillos oscuros en el nivel anterior. Al llegar al final del pasillo más largo, me encuentro con una puerta de metal oxidado que da acceso al Laberinto de la Desorientación. Al cruzar el umbral, me veo inmerso en un espacio interno desafiante y confuso.

El laberinto está compuesto por una red intrincada de pasillos y habitaciones interconectadas, sin aparente orden ni lógica. Las paredes están cubiertas de graffiti descolorido y las luces parpadeantes añaden un ambiente inquietante al entorno. Cada pasaje se asemeja a otro, y las señales y marcadores se desvanecen, lo que dificulta la navegación y provoca una sensación de desorientación constante.

En este nivel, una presencia siniestra conocida como «El Acechador de las Sombras» acecha en los rincones del laberinto. Este ente sobrenatural adopta la forma de una figura oscura y enigmática, con ojos brillantes que parecen arder en la oscuridad. Se mueve con una agilidad y velocidad sorprendentes, desapareciendo y reapareciendo en las sombras.

Para evitar al Acechador de las Sombras, debo ser cauteloso y silencioso en mis movimientos. El ente es extremadamente sensible al sonido, por lo que debo evitar hacer ruido excesivo al caminar o manipular objetos. Además, descubro que la luz intensa es su debilidad, lo que me brinda una oportunidad de escapar si puedo encontrar y utilizar fuentes de luz potentes para desorientarlo y abrirme paso hacia la salida.

La salida de este nivel se encuentra en el corazón del laberinto, en una habitación central oculta detrás de una pared falsa. Para encontrarla, deberé confiar en mi intuición y en pequeñas señales sutiles que me guíen hacia la salida. Resolver acertijos y descifrar enigmas dispersos en el laberinto será crucial para lograr escapar de este nivel y avanzar en mi travesía a través de los enigmáticos Backrooms.