Me aventuro en el nivel ciento ochenta y siete de los Backrooms, conocido como «El Laberinto de la Locura». Este nivel se encuentra dentro de un imponente edificio de aspecto neoclásico, que se alza majestuosamente en medio de una ciudad abandonada. Sus columnas corintias y su fachada de mármol blanco contrastan con el entorno desolado y decadente.

Para acceder al nivel ciento ochenta y siete, he tenido que atravesar un portal escondido en una puerta en el nivel anterior. Al cruzar el umbral, me encuentro dentro de un pasillo oscuro y estrecho, que se expande en un intrincado laberinto compuesto por corredores interconectados y habitaciones laberínticas.

El espacio interno del Laberinto de la Locura es caótico y confuso. Los pasillos se retuercen y se entrelazan, creando una sensación de desorientación constante. Las paredes están adornadas con inscripciones enigmáticas y pinturas distorsionadas, que parecen susurrar mensajes incomprensibles.

En este nivel, un ente sobrenatural conocido como «El Persiguidor de Sombras» acecha entre los laberintos. Esta entidad adopta la forma de una sombra alargada y escurridiza, que se desliza silenciosamente por los pasillos. Su presencia se siente a través de la sensación de frío intenso y la oscuridad que lo acompaña. El Persiguidor de Sombras tiene la capacidad de manipular las sombras y desorientar a sus presas, llevándolas a la locura.

Para evitar al Persiguidor de Sombras, debo moverme con cautela y evitar las áreas más oscuras del laberinto. La luz es mi aliada en este nivel, ya que el ente se ve debilitado por su resplandor. Utilizar antorchas, linternas u otras fuentes de luz me permitirá mantenerlo a raya y protegerme de su influencia.

La salida de este nivel se encuentra en el centro del laberinto, en una cámara iluminada por una misteriosa fuente de luz. Sin embargo, el camino hacia la salida está lleno de trampas y engaños, y la estructura del laberinto cambia constantemente. Debo confiar en mi intuición y orientación espacial para encontrar el camino correcto y escapar de este laberinto infernal.