Adentro de los laberínticos Backrooms, he llegado al nivel ciento setenta, una dimensión envuelta en un aire de misterio y desolación. Este nivel se encuentra alojado en una fortaleza abandonada, un imponente edificio de piedra que se alza majestuosamente en medio de un paisaje desolado. Sus altas torres y murallas gastadas por el tiempo evocan una época pasada de grandeza y poderío.

Al ingresar al interior de la fortaleza, me encuentro con un espacio sombrío y laberíntico. Los pasillos estrechos y sinuosos serpentean a través de las diferentes salas y cámaras de la estructura. Las paredes de piedra están cubiertas de musgo y el silencio envuelve cada rincón, creando una atmósfera lúgubre y opresiva.

Llegar al nivel ciento setenta fue un desafío arduo y enigmático. Tuve que superar trampas mortales y resolver enigmas antiguos en los niveles anteriores para desbloquear el acceso a esta fortaleza olvidada. La transición ocurrió de manera sutil, como si hubiera cruzado un umbral invisible y me encontrara instantáneamente en un lugar diferente.

Este nivel presenta dificultades que ponen a prueba mi astucia y resistencia. La fortaleza está plagada de trampas mortales y guardianes fantasmales, antiguos protectores del lugar que siguen patrullando sus pasillos en busca de intrusos. Cada paso que doy puede despertar la atención de estas entidades sobrenaturales, lo que pone en peligro mi avance y supervivencia.

Sin embargo, un ente poderoso conocido como «El Guardián de las Sombras» acecha en la fortaleza abandonada. Esta criatura toma la forma de una figura imponente envuelta en una capa oscura, con ojos penetrantes y una presencia intimidante. Su poder radica en la manipulación de las sombras y la capacidad de crear ilusiones engañosas para desorientar a los intrusos.

Para evadir al Guardián de las Sombras, debo confiar en mi agudeza visual y mi capacidad para discernir las ilusiones de la realidad. Observar atentamente las sombras y buscar distorsiones sutiles en mi entorno me permitirá detectar sus artimañas y encontrar vías de escape. La rapidez y la precisión son fundamentales para esquivar sus emboscadas y evitar su poderoso ataque.

Destruir al Guardián de las Sombras requerirá un enfoque estratégico y el uso de la luz como su debilidad. Exponerlo a una fuente intensa de luz puede debilitarlo y hacerlo vulnerable, permitiéndome atacar y desmantelar su influencia en la fortaleza. Sin embargo, debo tener cuidado, ya que el Guardián es astuto y buscará apagar cualquier luz que amenace su existencia.

Escapar del nivel ciento setenta implica descifrar los secretos ocultos de la fortaleza y encontrar una salida oculta, alejándome de la influencia del Guardián de las Sombras. La fortaleza se convierte en un desafío tanto físico como mental, probando mi determinación y mi habilidad para enfrentar los terrores que acechan en su interior.