Me aventuro en el nivel 150 de los Backrooms, adentrándome en un lugar enigmático conocido como «El Laberinto de los Espejismos». A medida que me acerco, puedo ver un edificio imponente que se eleva majestuosamente hacia el cielo, sus paredes cubiertas de una superficie reflectante que distorsiona la realidad misma.

Al ingresar al Laberinto de los Espejismos, me encuentro en un espacio interno fascinante y desconcertante. Los pasillos se entrecruzan en múltiples direcciones, creando una red laberíntica que desafía mi sentido de la orientación. Las paredes están adornadas con espejos que reflejan imágenes distorsionadas, creando ilusiones engañosas y confusión.

El interior del nivel 150 está compuesto por una serie de salas y corredores interconectados, cada uno con un diseño único. Los reflejos en los espejos se deforman y retuercen, creando una sensación de desorientación y extrañeza. Las habitaciones están decoradas con objetos extraños y enigmáticos que parecen estar suspendidos en el tiempo.

La dificultad de este nivel radica en la complejidad del laberinto y las ilusiones engañosas que presenta. Los pasillos se transforman constantemente, cambiando de dirección y creando callejones sin salida inesperados. La falta de puntos de referencia confiables y la aparición de caminos falsos dificultan la navegación y aumentan la sensación de estar atrapado en un ciclo interminable.

En medio de este laberinto de espejismos, emerge un ente sobrenatural conocido como «El Engañador». Esta criatura adopta la forma de una sombra en movimiento, con ojos brillantes que destellan con malicia. Tiene la capacidad de manipular las ilusiones del laberinto y confundir a los intrusos. Su presencia emana una energía perturbadora y su risa siniestra resuena en los pasillos.

Para evadir al Engañador, debo mantenerme alerta a las señales de distorsión en los espejos y confiar en mi intuición. Observo detenidamente los detalles y busco inconsistencias en los reflejos para identificar los caminos reales. Siempre sospecho de las imágenes que parecen demasiado perfectas o engañosamente atractivas, ya que podrían ser trampas preparadas por el Engañador.

Si logro descubrir un amuleto antiguo conocido como «La Gema de la Claridad», puedo usar su poder para romper las ilusiones y desenmascarar al Engañador. Al sostener la gema, mi visión se aclara y puedo ver a través de las distorsiones, revelando los caminos verdaderos y abriendo una ruta hacia la salida.

Con determinación y astucia, avanzo a través de los intrincados pasillos del Laberinto de los Espejismos, sorteando las ilusiones del Engañador y buscando la verdadera salida. Mi objetivo es liberarme de este nivel de engaño y encontrar un camino de regreso a la relativa seguridad de los niveles anteriores.

Continuará…