Me encuentro en el Nivel 157 de los Backrooms, adentrándome en una morada enigmática conocida como «El Laberinto de las Sombras». Este nivel es un laberinto interminable de pasillos retorcidos y habitaciones misteriosas. Para llegar aquí, he tenido que sortear obstáculos aterradores y enfrentar mi propia cordura.

El edificio que alberga El Laberinto de las Sombras es una imponente estructura gótica, que parece haber sido arrancada de una pesadilla. Sus altas torres se alzan hacia el cielo oscuro, mientras que su fachada está cubierta de gárgolas y grotescas esculturas. Al entrar, una sensación de opresión y malestar me envuelve, como si estuviera ingresando en un reino de pesadillas.

El espacio interno de El Laberinto de las Sombras es laberíntico y claustrofóbico. Los pasillos se entrelazan en una intrincada red, desafiando cualquier intento de orientación. Las habitaciones que encuentro a lo largo del camino varían en forma y función. Algunas están sumidas en la oscuridad total, mientras que otras brillan con una luz enfermiza y antinatural.

Las dificultades de este nivel son abrumadoras. El Laberinto de las Sombras desafía mi percepción y juega con mis sentidos. Ilusiones engañosas y distorsiones visuales me confunden, haciéndome dudar de la realidad misma. Además, el entorno está plagado de trampas mortales, como suelos que se desmoronan, paredes móviles y abismos sin fondo.

En medio de esta pesadilla, un ente sobrenatural conocido como «La Sombra Inexorable» acecha en las profundidades del laberinto. Esta entidad oscura y escurridiza se desliza entre las sombras, con ojos brillantes y afilados colmillos. Su presencia emana una malicia insidiosa y su toque puede corromper la mente y el cuerpo.

Para esquivar a La Sombra Inexorable, debo moverme con sigilo y evitar llamar su atención. La criatura es sensible al sonido y puede rastrear a su presa por el más mínimo ruido. Mantenerme en las sombras y utilizar objetos que generen luz intensa puede disuadir momentáneamente a la sombra, permitiéndome escapar de su alcance.

Si decido enfrentar a La Sombra Inexorable, necesitaré descubrir su vulnerabilidad. Aunque es un ser poderoso y evasivo, la criatura tiene una debilidad ante la luz pura y sagrada. Si puedo obtener un artefacto bendecido o un rayo de luz divina, podré herir y debilitar a La Sombra Inexorable. Sin embargo, debo ser rápido y preciso en mis ataques, ya que la criatura no mostrará piedad.

Mi objetivo en El Laberinto de las Sombras es encontrar la salida, una puerta oculta en la sala central del laberinto. Esta puerta solo se revelará cuando haya demostrado mi valentía y resuelto los enigmas ocultos en el nivel. Si tengo éxito, podré escapar de esta dimensión oscura y avanzar hacia los niveles superiores de los Backrooms.

Continuará…