En mi incansable travesía por los enigmáticos Backrooms, he alcanzado el nivel ciento setenta y tres, un lugar que se erige como una fortaleza olvidada en medio de la vastedad de este mundo laberíntico. Esta fortaleza está ubicada en un terreno desolado y rodeada por un denso bosque de árboles retorcidos y ennegrecidos, que parecen susurrar secretos ancestrales.

El edificio que conforma el nivel ciento setenta y tres es una imponente estructura de piedra que se alza hacia el cielo como un guardián impenetrable. Sus altas torres y gruesos muros evocan un sentido de resistencia y misterio. A medida que me adentro en su espacio interno, descubro pasillos oscuros y habitaciones en ruinas, vestigios de un pasado que ha sido olvidado por el tiempo.

Llegar al nivel ciento setenta y tres fue un desafío arduo y peligroso. Fue necesario navegar a través de un laberinto subterráneo, enfrentar pruebas de resistencia y superar obstáculos mortales para alcanzar la entrada de la fortaleza. Solo aquellos que demuestran valentía y determinación pueden acceder a este nivel, donde secretos antiguos aguardan su revelación.

Una vez dentro, me enfrento a diversas dificultades en este nivel. Los pasillos están infestados de criaturas sombrías y hostiles, seres de pesadilla que acechan en las sombras. Además, el interior de la fortaleza está lleno de trampas mortales, como pisos que ceden bajo el peso y pasadizos colapsados. La supervivencia requiere estar constantemente alerta y hábil para evitar caer en las garras de la destrucción.

En este nivel, también encuentro la presencia de un ente sobrenatural conocido como «El Guardián de las Sombras». Este ser se manifiesta como una figura encapuchada y sin rostro, envuelta en una oscuridad impenetrable. Posee una fuerza sobrenatural y una habilidad para controlar las sombras, convirtiéndolas en armas letales. Su mera presencia emana una sensación de peligro inminente y malevolencia.

Para esquivar al Guardián de las Sombras, debo moverme sigilosamente y aprovechar cualquier fuente de luz disponible para desvanecer las sombras que me rodean. La luz actúa como un escudo contra su influencia, debilitándolo y limitando su capacidad para atacar. Sin embargo, enfrentarlo directamente es extremadamente peligroso y puede requerir el uso de artefactos especiales o estrategias tácticas para debilitarlo lo suficiente como para escapar de su alcance.

Salir del nivel ciento setenta y tres implica encontrar una salida oculta en el corazón de la fortaleza, un pasaje secreto que me llevará al siguiente nivel de los Backrooms. Sin embargo, esta tarea no será fácil, ya que el Guardián de las Sombras patrulla los pasillos y protege celosamente la salida. Debo ser astuto, utilizar mi ingenio y aprovechar cualquier oportunidad para eludir su vigilancia y encontrar la vía de escape.