Entra en el nivel 146 de los Backrooms, conocido como «El Manicomio del Olvido». Me encuentro frente a un edificio imponente y siniestro, de aspecto decrépito y ventanas rotas. Este antiguo manicomio se alza como un recordatorio oscuro de los tormentos que alguna vez albergó en su interior.

Al cruzar sus puertas corroídas, me adentro en un espacio interno caótico y desorientador. Los pasillos, estrechos y laberínticos, parecen retorcerse y cambiar de dirección sin previo aviso. Las paredes están cubiertas de grafitis inquietantes y los gritos distantes parecen resonar en el aire, aunque no hay rastro de ninguna otra persona.

Las habitaciones del nivel 146 son una amalgama de escenas fragmentadas y desoladas. Camas desgastadas, sillas volcadas y paredes desconchadas dan testimonio del abandono y la decadencia. En algunos rincones, encuentro documentos y registros antiguos, evidencia de vidas olvidadas y destinos truncados.

La dificultad de este nivel radica en la alteración de la realidad y la pérdida de la cordura. Los pasillos se retuercen y se convierten en un laberinto sin fin, confundiendo mi sentido de la orientación y agudizando mi desesperación. La sensación de estar atrapado en los recuerdos y las pesadillas de los que alguna vez habitaron este lugar es abrumadora, y la propia estructura del manicomio parece alimentar mi inestabilidad mental.

En medio de este caos, aparece el ente sobrenatural conocido como «La Sombra del Remordimiento». Esta criatura toma la forma de una figura etérea envuelta en una oscuridad palpable. Su presencia emana una opresión pesada y una sensación abrumadora de culpa y arrepentimiento. La Sombra del Remordimiento acecha los pasillos, susurra voces melancólicas y proyecta imágenes perturbadoras de los peores remordimientos de aquellos que se aventuran en este nivel.

Para evitar el control de La Sombra del Remordimiento, debo mantener mi mente fuerte y resistir sus manipulaciones emocionales. Me sumerjo en mis propios pensamientos y recuerdos, buscando la fuerza interior para enfrentar los fantasmas de mi pasado. Con cada paso decidido y cada negativa a ceder ante la culpa, debilito el poder de la Sombra.

Si descubro un objeto antiguo y misterioso llamado «El Espejo de la Redención», puedo utilizar su poder para reflejar la oscuridad y la culpabilidad de la Sombra del Remordimiento. El brillo suave del espejo desorienta a la criatura, dándome una oportunidad para esquivarla y continuar mi camino hacia la salida.

Con determinación y coraje, avanzo a través de los pasillos retorcidos del Manicomio del Olvido, superando los horrores de los recuerdos y enfrentando la Sombra del Remordimiento. Mi objetivo es encontrar la salida y dejar atrás este nivel de sufrimiento y desesperación.

Continuará…