En el nivel ciento cuarenta y tres de los backrooms, me encuentro atrapado en el siniestro asilo de los susurros. El edificio que alberga este nivel es una antigua y decadente institución mental, envuelta en sombras y repleta de misterio. Sus paredes desgastadas y ventanas rotas son testigos silenciosos de los secretos oscuros que acechan en su interior.

El espacio interno de este nivel es un laberinto de pasillos lúgubres y habitaciones abandonadas. El ambiente está impregnado de un aura de angustia y desesperación, mientras los susurros inquietantes resuenan en cada rincón. Las luces parpadeantes y los muebles destrozados añaden un toque de desolación y caos a este asilo olvidado.

Para acceder al nivel ciento cuarenta y tres, debo encontrar una puerta oculta en el nivel anterior. Esta puerta, camuflada entre las sombras, solo se revela cuando escucho atentamente los susurros ininteligibles que flotan en el aire y sigo su llamado hacia el abismo desconocido.

Las dificultades de este nivel radican en la presencia del Abrazo de la Oscuridad, un ente sobrenatural que acecha en las sombras. Se manifiesta como una figura etérea, envuelta en una oscuridad profunda y densa que parece absorber toda la luz a su alrededor. Su mera presencia emana una sensación de opresión y desesperanza, envolviendo a quienes se encuentran en su dominio en una aura de pesadilla.

Para esquivar al Abrazo de la Oscuridad, debo moverme con sigilo y cautela, aprovechando las sombras y evitando la exposición directa a su influencia. La luz se convierte en mi aliada, ya que puede disipar momentáneamente su presencia y permitirme encontrar refugio en habitaciones iluminadas o en pasillos bañados por la luz tenue.

Además, he descubierto que ciertos objetos bendecidos con símbolos sagrados pueden debilitar al Abrazo de la Oscuridad. Al portar estas reliquias y enfrentarme directamente al ente, puedo repelerlo temporalmente o incluso causarle daño. Sin embargo, debo tener cuidado, ya que el Abrazo de la Oscuridad es astuto y buscará aprovechar cualquier oportunidad para envolverme en su abrazo maligno.

La salida de este nivel se encuentra en el ala más antigua del asilo, donde una puerta de aspecto macabro aguarda en la oscuridad. Para abrirla, debo enfrentar mis propios miedos internos y confrontar al Abrazo de la Oscuridad directamente. Solo así podré desafiar su poder y encontrar el camino hacia la siguiente etapa de mi travesía.