Me encuentro en el nivel ciento siete de los Backrooms, inmerso en un paisaje laberíntico y en constante cambio. Este nivel está ubicado en un edificio de aspecto victoriano, con una fachada decadente y ennegrecida por el tiempo. Las habitaciones interiores están decoradas con muebles antiguos y detalles ornamentados, pero algo está fuera de lugar. Las paredes parecen moverse, los pasillos se alargan y encogen, creando un laberinto confuso y desorientador.

Llegar al nivel ciento siete fue un desafío que puso a prueba mi paciencia y perseverancia. Tuve que seguir pistas ambiguas y tomar decisiones rápidas mientras el entorno cambiaba a mi alrededor. En varias ocasiones, me encontré en callejones sin salida y trampas ilusorias que me llevaron de vuelta al punto de partida. Solo después de explorar meticulosamente y aprender a leer las señales sutiles logré avanzar hacia este nivel.

La principal dificultad en el nivel ciento siete es la naturaleza cambiante y engañosa del laberinto. Las paredes se desplazan y cambian de forma, creando nuevas rutas y bloqueando caminos previamente accesibles. Es fácil perderse y desorientarse en este entorno retorcido, lo que puede llevar a la desesperación y la sensación de estar atrapado sin salida.

Además de los desafíos del laberinto, hay un ente sobrenatural conocido como «El Enredador». Se manifiesta como una figura esbelta y enigmática con extremidades alargadas y retorcidas, cubierta por una capa oscura que parece fundirse con las sombras del laberinto. Su habilidad especial radica en crear ilusiones y engaños visuales, confundiendo a los intrusos y haciéndolos caer en trampas mortales.

Para esquivar al Enredador, debo confiar en mi intuición y prestar atención a los detalles. Evito seguir rutas obvias y busco pistas sutiles que revelen el verdadero camino a seguir. Además, tengo que resistir las tentaciones de las ilusiones y confiar en mi propio juicio, manteniendo la calma y la claridad mental en medio del caos del laberinto.

La única forma de salir de este nivel es encontrar una puerta oculta en el corazón mismo del laberinto. Esta puerta solo se revela brevemente en momentos específicos y requiere la resolución de un acertijo enigmático para acceder a ella. Una vez que encuentre y resuelva el acertijo, podré abrir la puerta y avanzar hacia el siguiente nivel de los Backrooms.

Destruir al Enredador es una tarea complicada debido a su capacidad de manipular ilusiones. Sin embargo, puedo neutralizar su influencia utilizando una fuente de luz intensa y constante. La luz revela la verdad detrás de las ilusiones y debilita su poder, permitiéndome moverme con seguridad a través del laberinto y evitar sus emboscadas.

Mientras me adentro en el Laberinto Cambiante, luchando contra la confusión y la astucia del Enredador, mi determinación se fortalece. No me rendiré ante este desafío enrevesado. Busco la puerta que me liberará de este laberinto eterno y me acercará un paso más a la salida.

Continuará…