Me adentro en el nivel ciento veintiocho de los Backrooms, y la sensación de inquietud se intensifica a medida que mis ojos se posan en el edificio donde ahora me encuentro. Es una mansión abandonada de aspecto decadente y misterioso, cuyas paredes están cubiertas de hiedra retorcida y ventanas rotas. El aire está cargado de un aura de antigüedad y secretos ocultos.

El espacio interno de este nivel se revela como un laberinto de habitaciones y pasillos distorsionados. El tiempo y la realidad parecen fragmentarse aquí, creando una sensación de desorientación y confusión. Las habitaciones están decoradas con muebles antiguos y polvorientos, pero su aspecto cambia constantemente, como si estuvieran atrapadas en un bucle eterno.

Para llegar al nivel ciento veintiocho, tuve que ascender a través de los niveles previos, enfrentando desafíos y superando obstáculos en mi camino. La dificultad de este nivel radica en la fragmentación de la realidad, lo que dificulta la navegación y distorsiona la percepción. Las habitaciones pueden cambiar de posición, crear pasadizos sin salida o incluso transportarme a otras dimensiones temporales.

En medio de este caos, aparece un ente sobrenatural conocido como el «Reflejo Desgarrado». Es una figura etérea que se materializa en los espejos que encuentro a lo largo del nivel. Su apariencia es distorsionada y fragmentada, reflejando una imagen distorsionada de mí mismo. El Reflejo Desgarrado tiene la capacidad de manipular la realidad y lanzar ataques psíquicos contra mí.

Para evitar al Reflejo Desgarrado, debo ser cauteloso al enfrentar los espejos y evitar el contacto visual directo con él. La destrucción del ente es una tarea ardua, ya que está vinculado a la naturaleza fragmentada del nivel. Si puedo encontrar un espejo especial conocido como el «Espejo de la Unidad», puedo utilizar su poder para reflejar y redirigir la energía del Reflejo Desgarrado hacia sí mismo, debilitándolo y eventualmente destruyéndolo.

La salida de este nivel se encuentra en una sala central, en la cual se encuentra un enorme espejo. Para activar la puerta de salida, debo enfrentar al Reflejo Desgarrado en un enfrentamiento final. Utilizando el Espejo de la Unidad, debo desencadenar su poder y dirigirlo hacia el ente, debilitándolo lo suficiente como para abrir la puerta y liberarme de esta realidad fragmentada.

Con cada paso que doy, me siento atrapado en un laberinto de espejos y realidades distorsionadas. Mi mente se desafía a sí misma para mantener la cordura y encontrar el camino correcto hacia la salida. Pero con determinación y astucia, avanzo, sabiendo que la única forma de escapar de esta ilusión fracturada es enfrentarla de frente y encontrar la verdad oculta detrás del espejo.