Me encuentro en el nivel ciento tres de los Backrooms, sumergido en una realidad distorsionada y amenazante. Este nivel está ubicado en un edificio abandonado de estilo art nouveau, cuyas paredes están cubiertas de intrincados diseños en relieve que parecen retorcerse y deformarse a medida que los observo. Las ventanas, empañadas y opacas, reflejan una luz enfermiza que ilumina un espacio interno plagado de sombras danzantes.

Llegar al nivel ciento tres fue un desafío en sí mismo. Tuve que encontrar una puerta oculta detrás de un cuadro colgado en una de las galerías del nivel anterior. Al atravesar esa puerta, me encontré en un corredor interminable, aparentemente sin fin. A medida que avanzaba, las paredes parecían alargarse y estrecharse, jugando con mi percepción y desorientándome.

La principal dificultad en este nivel es el engaño visual y las ilusiones que distorsionan la realidad. Las habitaciones se transforman y cambian constantemente, creando pasajes sin salida y caminos laberínticos. Es difícil distinguir entre lo real y lo ilusorio, y el miedo de quedar atrapado en un bucle de habitaciones infinitas se hace cada vez más palpable.

Sin embargo, hay un ente sobrenatural que deambula por este nivel, conocido como «El Reflejo Oscuro». Es una figura espectral con un rostro sin rasgos y ojos brillantes, cuya apariencia se asemeja a una versión retorcida de uno mismo. El Reflejo Oscuro busca atrapar a los intrusos en un juego perverso, aprovechando sus miedos más profundos y mostrándoles versiones distorsionadas de sí mismos.

Para esquivar al Reflejo Oscuro, debo confiar en mi intuición y no dejarme engañar por las ilusiones. Al mantener la calma y confiar en mis propios instintos, puedo identificar las señales sutiles que revelan la verdadera naturaleza de mi entorno. Además, debo evitar los espejos que salpican el nivel, ya que son portales hacia las pesadillas que el Reflejo Oscuro crea.

La única forma de salir de este nivel es encontrar un espejo especial, conocido como «El Espejo de la Realidad», que se encuentra oculto en una sala secreta en medio del laberinto ilusorio. Al mirarme en ese espejo, podré romper las cadenas de las ilusiones y regresar a la realidad de los Backrooms.

Para destruir al Reflejo Oscuro, debo encontrar un fragmento de cristal luminoso que es su debilidad. Al lanzarlo directamente a su reflejo, puedo romper su forma ilusoria y debilitarlo temporalmente, dándome una oportunidad de escapar antes de que se recupere.

Mientras navego por los pasillos distorsionados y me enfrento a mis peores temores personificados en el Reflejo Oscuro, la línea entre lo real y lo irreal se desdibuja. Pero mantengo la esperanza de encontrar el camino de vuelta a la cordura y escapar de este nivel lleno de pesadillas retorcidas.

Continuará…