En el nivel noventa y cuatro de los Backrooms, me encuentro en una estructura peculiar conocida como «La Morada de los Espejos». Este nivel está situado en un antiguo palacio abandonado, cuyas paredes están cubiertas por numerosos espejos de diferentes tamaños y formas. Cada reflejo en los espejos crea una ilusión distorsionada de la realidad, generando un ambiente desorientador y misterioso.

El palacio en sí es majestuoso pero deteriorado. Sus salones y pasillos están adornados con restos de lujo y elegancia pasada. Sin embargo, la decadencia y el abandono han dejado su huella, y ahora el lugar se siente sombrío y desolado.

Llegué al nivel noventa y cuatro tras atravesar una serie de desafíos en los niveles anteriores de los Backrooms. Mi determinación y curiosidad me llevaron a adentrarme en esta nueva experiencia, pero pronto me enfrenté a las dificultades que me aguardaban.

La principal dificultad en este nivel radica en los espejos. Cada reflejo muestra una versión alterada de la realidad, creando ilusiones engañosas y distorsionando la percepción del espacio. Los pasillos parecen extenderse infinitamente, las habitaciones se transforman y los reflejos se desvanecen sin previo aviso. La confusión y la desorientación son constantes en este laberinto de ilusiones.

Además de las ilusiones de los espejos, un ente sobrenatural llamado «El Devorador de Almas» acecha en las sombras de La Morada de los Espejos. Esta criatura toma la forma de una figura etérea y desgarrada, cubierta de espejos rotos que reflejan destellos de luz distorsionada. Su objetivo es absorber la esencia vital de aquellos que se aventuran en este nivel, condenándolos a un destino de perdición.

Para esquivar o destruir al Devorador de Almas, debo confiar en mi intuición y en mi capacidad para discernir la realidad de las ilusiones. Debo ser cauteloso y observar cuidadosamente los detalles para identificar los engaños de los espejos y encontrar los caminos verdaderos. Además, puedo utilizar fragmentos de espejos rotos para reflejar la luz y debilitar al ente, revelando su verdadera forma y debilitándolo.

Mi objetivo es encontrar la salida de La Morada de los Espejos, superando las ilusiones y evitando al Devorador de Almas. A medida que avanzo, debo mantener mi mente clara y centrada, desafiando las trampas de los espejos y encontrando la ruta que me conducirá a la libertad.

Cada paso que doy en este nivel es una lucha contra la distorsión y la oscuridad. Mi determinación y mi perspicacia son mis mejores aliados mientras continúo explorando los misteriosos Backrooms en busca de una salida.