Adentrándome en la oscuridad infinita de los Backrooms, ahora me encuentro en el nivel trece: El Vacío Abisal. Este lugar es una dimensión retorcida, una vasta extensión de la nada donde el tiempo y el espacio parecen haber perdido todo sentido. No hay puntos de referencia, solo un vacío absoluto que envuelve todo a mi alrededor.

Mi llegada al nivel trece fue tan misteriosa como angustiante. Fui arrastrado a este vacío abisal sin ninguna advertencia ni explicación. El cambio repentino en la realidad fue aterrador, y me encuentro perdido en este espacio sin forma, sin ningún indicio de cómo escapar. Estoy atrapado en este abismo oscuro, enfrentando desafíos inimaginables y luchando por encontrar una salida.

Las dificultades en el nivel trece son insondables. No hay tierra firme ni estructuras reconocibles. Todo lo que me rodea es una vastedad infinita de la nada, un mar de oscuridad y desesperación. No hay camino que seguir ni referencias visuales para orientarme. Cada movimiento es como flotar en la eternidad, sin ningún punto de apoyo.

En medio de este vacío abisal, una entidad desconocida acecha en la oscuridad sin forma. Su presencia es imprecisa, como un susurro que se desvanece en el viento. No puedo verla claramente, solo puedo sentir su influencia en el vacío. Es una presencia opresiva que provoca una sensación de desasosiego y angustia. Susurra palabras incomprensibles en mi mente, y su mera cercanía parece distorsionar la realidad a mi alrededor.

La entidad parece moverse en el vacío sin restricciones, manifestándose como sombras que se desvanecen y se retuercen. Su figura parcialmente visible es borrosa y distorsionada, como si estuviera hecha de oscuridad misma. Sus ojos brillan con una luz inquietante y susurra palabras que parecen arrancadas de los recovecos más oscuros de mi mente. Es una presencia que debo evitar a toda costa, ya que su contacto podría arrastrarme hacia el abismo sin retorno.

Para encontrar una salida en este vacío abisal, confío en mi instinto y mi conexión con la esencia de mi ser. En medio de la nada, busco indicios sutiles de una dirección, como destellos de luz o corrientes de energía. Mi mente se aferra a la esperanza de encontrar una fisura en el vacío, un portal hacia la libertad. Cada pensamiento y cada movimiento son cruciales, ya que una elección equivocada podría significar perderme aún más en este abismo sin fin y caer en las garras de la entidad.

Con cada esfuerzo y cada latido del corazón, finalmente logro vislumbrar un destello fugaz en medio de la oscuridad. Es una pequeña brecha en el vacío, una grieta en la realidad que promete una salida de este Vacío Abisal y una posibilidad de regresar a un nivel más tangible de los Backrooms.