Me encuentro en el nivel ochenta y nueve de los Backrooms, atrapado en un edificio misterioso conocido como «La Morada del Olvido». Este nivel es un laberinto decadente de salas y pasillos interminables, sumido en la oscuridad y el silencio.

La Morada del Olvido se presenta como un antiguo palacio abandonado, cuyas paredes están cubiertas de moho y polvo. El edificio se alza majestuosamente, pero su apariencia desgastada y sus ventanas rotas revelan su deterioro. El espacio interno es un laberinto de habitaciones espaciosas, corredores estrechos y escaleras que conducen a niveles más profundos.

Para llegar al nivel ochenta y nueve, he tenido que superar múltiples desafíos en los niveles anteriores. Descifrar enigmas, evadir trampas y sortear obstáculos mortales ha sido mi camino hacia lo más profundo de los Backrooms.

Una vez dentro de La Morada del Olvido, me encuentro sumergido en un ambiente opresivo. Las habitaciones se desvanecen en la penumbra, y cada paso que doy parece hundirme más en la melancolía y la desesperación. Los pasillos parecen no tener fin, y la sensación de estar atrapado en un laberinto sin escape se vuelve aplastante.

Las dificultades en este nivel son desafiantes y desorientadoras. Las habitaciones cambian constantemente de forma y ubicación, creando un laberinto en constante movimiento. Los corredores estrechos parecen cerrarse a mi paso, obligándome a encontrar rutas alternativas para avanzar. La falta de iluminación dificulta mi visión y agudiza mis sentidos.

En medio de esta oscuridad, un ente sobrenatural acecha en las sombras de La Morada del Olvido. Esta criatura es conocida como «El Devorador de Memorias», un ser sin forma definida que se alimenta de la memoria y la identidad de aquellos que se adentran en sus dominios. Su presencia se siente como un frío escalofrío que recorre la espalda y su mirada sin rostro penetra en lo más profundo del ser.

Para esquivar o destruir a «El Devorador de Memorias», debo confiar en mi agudeza mental y astucia. Descubro que el ente es vulnerable a la luz intensa, por lo que puedo utilizar linternas o antorchas para mantenerlo a raya. Además, encuentro reliquias olvidadas dispersas en las habitaciones, como amuletos protectores o símbolos sagrados, que pueden debilitar temporalmente al ente y ofrecerme una oportunidad de escapar.

Mi objetivo principal es encontrar la salida de este laberinto oscuro y regresar a la realidad que dejé atrás. A medida que avanzo por los innumerables pasillos y habitaciones de La Morada del Olvido, debo mantener mi cordura y perseverar a pesar de las adversidades que encuentro en el camino.

Capítulo tras capítulo, sigo luchando por escapar de los abrazos del olvido, decidido a encontrar la luz en medio de la oscuridad de los Backrooms.