La Plaza de San Pedro es la plaza más grande de la Ciudad del Vaticano y se encuentra justo enfrente de la Basílica de San Pedro. Es famosa por su diseño barroco y por ser el lugar donde el Papa dirige su audiencia general los miércoles. Además, en la plaza se encuentra el Obelisco Vaticano, que data de la época del Imperio Romano, y dos fuentes espectaculares diseñadas por el famoso escultor italiano Gian Lorenzo Bernini. La plaza también es conocida por su atmósfera festiva durante los eventos importantes de la Iglesia Católica, como la elección de un nuevo Papa o las celebraciones de Navidad y Pascua.