Tailandia, conocida por su rica cultura y hermosos paisajes, también es famosa por su increíblemente sabrosa y variada cocina. La comida tailandesa combina una amplia gama de sabores, desde picante y ácido hasta dulce y salado. Aquí presentamos seis platos típicos de comida en Tailandia que no puedes dejar de probar.

  1. Pad Thai: El Pad Thai es uno de los platos más emblemáticos de Tailandia y se ha ganado popularidad en todo el mundo. Consiste en fideos de arroz salteados con camarones, pollo, tofu o una combinación de estos ingredientes, junto con brotes de soja, huevo, cebollinos y maní picado. Se sazona con una mezcla de salsa de pescado, tamarindo y azúcar. El Pad Thai es una explosión de sabores dulces, salados y ácidos en cada bocado.
  2. Tom Yum: El Tom Yum es una sopa picante y ácida que es un elemento básico en la cocina tailandesa. Se prepara con una base de caldo de hierbas, como limoncillo, galanga, hojas de lima kaffir y chiles. Se agrega mariscos, pollo o tofu, así como champiñones y otros vegetales. El resultado es una sopa vibrante y fragante que despierta el paladar con su combinación de sabores picantes y ácidos.
  3. Green Curry (Curry verde): El curry verde tailandés es otro plato popular y ampliamente reconocido. Se elabora con pasta de curry verde, que incluye ingredientes como chiles verdes, galanga, limoncillo, ajo y especias. Se cocina con carne (pollo, cerdo o res), mariscos o tofu, así como con verduras como berenjenas y judías verdes. El curry verde se sirve con arroz y ofrece una explosión de sabores cremosos, picantes y herbales.
  4. Som Tam: El Som Tam es una ensalada de papaya verde rallada que es un plato fresco y lleno de sabor. Se mezcla la papaya verde con tomate, zanahoria, chiles, ajo, azúcar de palma, limón y salsa de pescado. El resultado es una combinación de sabores picantes, ácidos y dulces. El Som Tam se sirve como acompañamiento o como plato principal junto con arroz pegajoso y pollo a la parrilla.
  5. Massaman Curry: El Massaman Curry es un plato tailandés que combina influencias indias y malayas. Es un curry suave y ligeramente dulce, que se prepara con una mezcla de especias como canela, cardamomo, clavo de olor y nuez moscada. Se cocina con carne (generalmente res), patatas, cebolla y maní. El resultado es un curry rico y reconfortante que se sirve con arroz blanco.