La cocina cubana es conocida por su sabor vibrante, la fusión de influencias culturales y el uso de ingredientes locales frescos. La comida cubana refleja la historia y la cultura de la isla, con influencias españolas, africanas y caribeñas. Desde los famosos platos de arroz y frijoles hasta los sabrosos platos de cerdo y mariscos, la gastronomía cubana es una delicia para los amantes de la buena comida. A continuación, te presento 5 platos típicos de comida en Cuba que no puedes dejar de probar.

  1. Ropa Vieja: La ropa vieja es uno de los platos más emblemáticos de Cuba. Consiste en carne de res desmenuzada, cocida lentamente con cebolla, pimientos, ajo y especias. La carne se deshilacha hasta parecer «ropa vieja», de ahí su nombre. Se sirve con arroz blanco, frijoles y plátanos fritos. La combinación de sabores y texturas lo convierte en un plato delicioso y reconfortante.
  2. Moros y Cristianos: Moros y Cristianos es un plato tradicional cubano que combina arroz y frijoles negros. El arroz se cocina con los frijoles, cebolla, ajo y especias, creando una mezcla sabrosa y aromática. Es un plato muy popular en la isla y se sirve como acompañamiento en muchas comidas cubanas.
  3. Lechón Asado: El lechón asado es una especialidad cubana que consiste en cerdo asado lentamente en un horno de leña. La carne de cerdo se sazona con ajo, limón, sal y especias, luego se asa hasta que quede crujiente por fuera y tierna y jugosa por dentro. Es un plato icónico en las celebraciones y fiestas cubanas, y se sirve con yuca, plátanos fritos y congrí (arroz y frijoles).
  4. Congrí: El congrí es un plato clásico de arroz y frijoles muy popular en Cuba. Se prepara cocinando arroz junto con frijoles negros, cebolla, ajo, pimientos y especias. El resultado es un arroz sabroso y lleno de sabor, gracias a la combinación de los frijoles y las especias. Se sirve como acompañamiento en muchas comidas cubanas.
  5. Tostones: Los tostones son una guarnición común en la cocina cubana. Se preparan con plátanos verdes que se cortan en rodajas gruesas y se fríen hasta que estén dorados y crujientes. Los tostones se sirven como acompañamiento o como aperitivo, y se pueden disfrutar solos o con salsas como mojo (una salsa de ajo y limón) o salsa picante.