Chile, un país largo y estrecho situado en la costa oeste de América del Sur, es famoso por su increíble gastronomía. La cocina chilena combina influencias indígenas, españolas y de otras culturas, creando una amplia variedad de sabores y platos tradicionales. A continuación, te presento 6 platos típicos de comida en Chile que no puedes dejar de probar.

  1. Empanadas: Las empanadas son uno de los platos más emblemáticos de Chile. Estas deliciosas empanadas consisten en una masa rellena de carne de vacuno, cebolla, pasas, aceitunas y condimentos. Se hornean hasta que la masa esté dorada y crujiente. Las empanadas chilenas son tan populares que incluso tienen su propio día nacional, el 8 de julio.
  2. Pastel de Choclo: El pastel de choclo es un plato tradicional chileno similar a una cazuela de maíz. Está hecho con una capa de maíz fresco molido y cocido, mezclado con carne de res, pollo, cebolla, aceitunas y pasas. Se cocina al horno hasta que el maíz esté dorado y se sirve caliente. Es un plato reconfortante y sabroso, ideal para los meses más fríos.
  3. Cazuela: La cazuela es un plato chileno clásico y reconfortante. Es un guiso tradicional que generalmente incluye carne de res, pollo o cordero, junto con verduras como papas, zanahorias, calabaza y maíz. Se cocina a fuego lento en un caldo sabroso hasta que la carne esté tierna y las verduras estén suaves. La cazuela es perfecta para calentarse en los días frescos de invierno.
  4. Completo: El completo es una versión chilena del hot dog, pero mucho más sabroso y completo. Consiste en una salchicha vienesa en un pan suave y esponjoso, acompañada de una variedad de ingredientes, como palta (aguacate), tomate, mayonesa, mostaza y chucrut. Los chilenos son conocidos por disfrutar de sus completos con todos los ingredientes posibles.
  5. Curanto: El curanto es un festín culinario típico de la isla de Chiloé, en el sur de Chile. Se prepara excavando un hoyo en el suelo y calentando piedras sobre brasas. Se colocan mariscos, carnes, papas y verduras en capas sobre las piedras calientes y se cubre todo con hojas de nalca. El curanto se cocina al vapor hasta que los ingredientes estén tiernos y llenos de sabor.