Salmón ahumado casero. ¡Disfruta de esta deliciosa opción de pescado!

Ingredientes:

  • 1 filete de salmón fresco (preferiblemente con piel)
  • 1/4 taza de sal kosher
  • 1/4 taza de azúcar moreno
  • 1 cucharada de granos de pimienta negra
  • 1 cucharadita de ralladura de limón (opcional)
  • 1 cucharadita de eneldo seco (opcional)

Instrucciones:

Preparación del salmón:

  1. Enjuaga el filete de salmón bajo agua fría para eliminar cualquier residuo. Sécalo con papel absorbente.
  2. En un tazón pequeño, mezcla la sal kosher, el azúcar moreno, los granos de pimienta negra, la ralladura de limón y el eneldo seco (si lo deseas). Esta mezcla se utilizará para sazonar y curar el salmón.
  3. Coloca el filete de salmón en una bandeja o plato lo suficientemente grande para contenerlo. Espolvorea uniformemente la mezcla de sal y azúcar sobre todo el filete, asegurándote de cubrirlo por completo.
  4. Cubre el filete con papel film o colócalo en una bolsa de plástico con cierre hermético. Asegúrate de que el salmón esté bien envuelto para mantener la humedad y los sabores.
  5. Coloca el salmón en la nevera y déjalo curar durante al menos 24 horas. Durante este tiempo, la sal y el azúcar actuarán para curar y sazonar el salmón.

Ahumado del salmón:

  1. Pasadas las 24 horas de curado, retira el salmón de la nevera y enjuágalo bajo agua fría para eliminar la mezcla de sal y azúcar. Sécalo suavemente con papel absorbente.
  2. Prepara tu ahumador siguiendo las instrucciones del fabricante. Asegúrate de utilizar astillas de madera adecuadas para ahumar, como el alder (aliso) o el maple (arce), que son populares para el salmón.
  3. Coloca el salmón en la parrilla del ahumador, con la piel hacia abajo si todavía tiene piel. Asegúrate de que el salmón esté separado, permitiendo que el humo circule alrededor de él.
  4. Ahúma el salmón a baja temperatura, alrededor de 90°C (200°F), durante 2-4 horas, dependiendo del grosor del filete. El salmón estará listo cuando alcance una temperatura interna de al menos 60°C (140°F) y tenga un color rosado ahumado y un sabor delicioso.
  5. Una vez ahumado, retira el salmón del ahumador y déjalo enfriar antes de refrigerarlo. Esto permitirá que los sabores se asienten y el salmón se vuelva más firme.

¡Y eso es todo! Ahora puedes disfrutar de tu salmón ahumado casero.