Moros y Cristianos, un plato tradicional de la cocina cubana que combina arroz y frijoles. A continuación, te mostraré los ingredientes necesarios y los pasos a seguir.

Ingredientes:

  • 1 taza de arroz blanco
  • 1 taza de frijoles negros cocidos (pueden ser enlatados o cocidos previamente)
  • 1 cebolla grande, picada finamente
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 pimiento verde, cortado en cubitos
  • 1 pimiento rojo, cortado en cubitos
  • 2 tomates maduros, pelados y picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de comino en polvo
  • 1 hoja de laurel
  • Sal y pimienta al gusto
  • Agua o caldo de verduras (cantidad según las indicaciones del arroz)

Pasos a seguir:

  1. En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla, los ajos, los pimientos y los tomates. Cocina hasta que los vegetales estén tiernos y hayan liberado su aroma.
  2. Añade los frijoles negros cocidos a la olla y mezcla bien con los vegetales. Aplasta algunos de los frijoles con una cuchara para ayudar a espesar la salsa.
  3. Agrega el comino en polvo, la hoja de laurel, sal y pimienta al gusto. Mezcla todo y cocina a fuego medio durante unos 10 minutos para que los sabores se mezclen.
  4. Enjuaga el arroz bajo agua fría para eliminar el exceso de almidón. Luego, añade el arroz a la olla con los frijoles y mezcla bien.
  5. Añade agua o caldo de verduras a la olla, siguiendo las instrucciones del paquete de arroz para la proporción adecuada. Generalmente, se utiliza una medida de arroz por dos medidas de líquido.
  6. Lleva la olla a ebullición y luego reduce el fuego a bajo. Tapa la olla y cocina el arroz a fuego lento durante el tiempo indicado en el paquete de arroz, normalmente alrededor de 15-20 minutos.
  7. Una vez que el arroz esté cocido y haya absorbido todo el líquido, retira la olla del fuego. Deja reposar tapado durante unos minutos para que el arroz termine de absorber el vapor y se vuelva esponjoso.
  8. Remueve la hoja de laurel antes de servir. Sirve los Moros y Cristianos como plato principal o como guarnición para otros platos cubanos, como el Ropa Vieja.