Ingredientes:

  • 4 chiles poblanos grandes
  • 200 gramos de queso Oaxaca o queso fresco, rallado
  • 2 huevos
  • 1/2 taza de harina de trigo
  • Aceite vegetal para freír
  • Sal al gusto

Paso 1: Asar los chiles

  1. Coloca los chiles poblanos directamente sobre la llama de la estufa o en una parrilla precalentada.
  2. Asa los chiles, girándolos de vez en cuando, hasta que la piel se haya carbonizado y esté negra y ampollada.
  3. Retira los chiles del fuego y colócalos en una bolsa de plástico sellada o en un recipiente cubierto con papel film durante unos 10 minutos. Esto ayudará a que la piel se desprenda más fácilmente.

Paso 2: Pelar y desvenar los chiles

  1. Pasados los 10 minutos, saca los chiles de la bolsa o recipiente y retira la piel negra con cuidado.
  2. Haz una incisión vertical en cada chile y retira las semillas y venas con cuidado. Asegúrate de no romper los chiles en el proceso.
  3. Enjuaga los chiles suavemente con agua para eliminar cualquier residuo de piel o semillas.

Paso 3: Rellenar los chiles

  1. Rellena cada chile con el queso rallado. Asegúrate de no sobrepasar su capacidad de relleno, ya que podría dificultar el cierre.

Paso 4: Preparar el capeado

  1. Separa las claras y las yemas de los huevos en recipientes diferentes.
  2. Bate las claras a punto de nieve utilizando una batidora eléctrica o manual.
  3. Agrega las yemas a las claras batidas y continúa batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
  4. Agrega sal al gusto y mezcla nuevamente.
  5. Vierte la harina en un plato o recipiente plano.

Paso 5: Freír los chiles rellenos

  1. Calienta suficiente aceite vegetal en una sartén grande a fuego medio-alto.
  2. Sumerge cada chile relleno en la harina, asegurándote de cubrirlo completamente.
  3. Luego, sumerge el chile enharinado en la mezcla de huevo batido, cubriendo bien todas las superficies.
  4. Coloca los chiles rellenos en el aceite caliente y fríelos hasta que estén dorados y crujientes por todos los lados. Esto tomará alrededor de 3-4 minutos por cada lado.
  5. Retira los chiles de la sartén y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

¡Y eso es todo! Ahora puedes servir los Chiles Rellenos en un plato, puedes acompañarlos con salsa de tomate, arroz o frijoles refritos. ¡Buen provecho!